«Nadie imagina un museo así en el norte»

Nicolás Rodríguez, mayordomo de la cofradía, junto al paso Oración en el Huerto. / FOTOS: JOSÉ SIMAL
Nicolás Rodríguez, mayordomo de la cofradía, junto al paso Oración en el Huerto. / FOTOS: JOSÉ SIMAL

Los pasos de la hermandad maliaya podrán visitarse a partir del domingo, junto a la iglesia parroquial La cofradía de Jesús Nazareno estrena su nueva sede, dedicada a la Semana Santa

COVADONGA RODRÍGUEZ VILLAVICIOSA.

La cofradía de Jesús Nazareno celebra este año su 350 cumpleaños, aunque hasta hace poco nadie conocía la fecha exacta de la fundación de esta hermandad. «Solo sabíamos que había nacido en el siglo XVII», explica el cofrade Daniel Rodríguez. La respuesta a esta incógnita llegó de la manera más sorprendente posible: el director del Archivo Histórico Diocesano, Agustín Hevia Vallina, se puso en contacto con la hermandad porque una familia de Nava le había llevado un libro muy antiguo, que resultó ser el de la cofradía. «Se trataba de un segundo ejemplar. Sin embargo, en la primera página había un resumen de la historia de la hermandad y databa la fecha de su fundación, en 1668», detalló el mayordomo, Nicolás Rodríguez.

La cofradía celebra su aniversario de la mejor manera posible, con la apertura, el próximo domingo, de un museo sobre la Semana Santa en el claustro del antiguo convento franciscano. «Llevábamos mucho tiempo de gestiones para poder usar este local. En muy pocos lugares hay una iglesia donde en la puerta contigua se puedan ver estos magníficos pasos», relató Rodríguez.

En el museo, que hace a la vez de sede de la hermandad, se pueden contemplar los pasos que los nazarenos sacan a procesionar cada año. También hay fotos y carteles de la Semana Santa en Villaviciosa. La visita se completa con una exposición de imágenes religiosas donadas por los propios maliayos, un vídeo explicativo sobre la cofradía y el ajuar que los nazarenos lucen en las procesiones. Una vestimenta diferente a las del resto de España. Los cofrades de Jesús Nazareno no utilizan un capirote, sino un 'capiellu', que tiene la particularidad de dejar al descubierto la cara. «Nadie espera encontrar un museo como este en el norte», apuntó Nicolás Rodríguez.

«La pieza más antigua de la exposición es el libro de la cofradía, escrito en 1693»

Otra de las piezas -la más antigua- con las que contará la muestra, orgullo de los 1.800 integrantes de la hermandad, es el libro de la cofradía, escrito en 1693 y cedido por el Archivo Histórico Diocesano. «Tenemos mucho material para exponer, pero no queremos masificar la colección y que pierdan importancia las piezas más relevantes: los pasos», explicó el mayordomo, quien anticipó que durante la Semana Santa, cuando los pasos estén en la iglesia, habrá exposiciones temporales de ese material.

Las tallas son posteriores a la guerra civil, ya que las que había anteriormente fueron quemadas durante la contienda. «Solo quedó el sepulcro de plata y cristal que se puede ver en la exposición», aclaró Rodríguez. Pero esto no significa que las imágenes no sean de una excelente calidad. La Virgen Dolorosa fue esculpida por Julio Beobide y Goiburu y pintada por Ignacio Zuloaga, mientras que la Coronación de Espinas y la Flagelación del Señor fueron talladas por el famoso escultor Enrique Galarza Moreno.

En las paredes del museo -que permanecerá abierto durante todos los días del verano, en horario de 10 a 14 y de 16 a 20 horas y cuya entrada será gratuita- se pueden apreciar también unas caras talladas por personas que estuvieron presas en el convento durante la guerra.

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