Inclusión plena en el colegio de El Vallín de Castrillón

Tres profesoras atienden las necesidades especiales de los cuatro alumnos de Primaria de El Vallín. / MARIETA
Tres profesoras atienden las necesidades especiales de los cuatro alumnos de Primaria de El Vallín. / MARIETA

Cuatro alumnos trabajan a diario en este espacio dentro del proyecto 'CREEME' con profesoras especialistas en pedagogía y audición El centro dispone de un 'Aula Abierta' para estudiantes de Primaria con autismo

SHEYLA GONZÁLEZ PIEDRAS BLANCAS.

Decenas de imágenes, pictogramas, cartulinas y varios metros de velcro llenan una de las aulas del colegio El Vallín de Piedras Blancas. Juegos, mesas adaptadas y mucho color es lo que ven cuatro de los alumnos del centro, todos ellos diagnosticados de un Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Se trata de un 'Aula abierta' en la que estos estudiantes con necesidades educativas especiales cuentan con el apoyo de dos profesoras especializadas en pedagogía, audición y lenguaje, más una auxiliar educativa. Los cuatro cursan Primaria, dos de ellos primero y otros dos tercero. Sus problemas comunicativos no son tal gracias a la puesta en marcha de este aula, que se enmarca dentro del programa CREEME (Centro de Recursos para la Educación Especial y otras Medidas Específicas) de la Consejería de Educación.

Hace tres años que se puso en marcha con dos aulas y ha evolucionado hasta el punto de contar con doce en toda Asturias. De estas solo dos están dirigidas a alumnos de Primaria, el resto son de Infantil. Una de ellas es la de El Vallín. «Es el mejor proyecto en el que estamos trabajando», declara su director, Jorge Monferrer. El objetivo de este aula es que los estudiantes lleguen a integrarse «con plena normalidad» a su clase ordinaria. Aunque la orientadora del centro, Yasmina Castaño, recalca que «el 'Aula Abierta' no es su clase de referencia, al contrario. Ellos tienen su aula ordinaria como el resto de sus compañeros de nivel, con los mismos profesores y tutores. La diferencia es que pasan tiempo en esta otra especializada en sus necesidades educativas para prepararse para la otra».

Fernando Álvarez y Begoña Cañete son los responsables del Servicio de Orientación Educativa y Formación del Profesorado de la Consejería de Educación del Principado. El pasado jueves visitaban El Vallín para reunirse con el equipo directivo y el profesorado encargado del 'Aula Abierta' y hacer balance del primer trimestre. «Se trata de darles estrategias y herramientas para que sus problemas comunicativos no sean un handicap para ellos», recalcan los dos expertos.

En clase no utilizan libros y huyen de las metodologías tradicionales. Se basan en técnicas de estudio adaptadas a cada uno de los menores y, sobre todo, utilizan material visual que «les ayuda a asimilar los conceptos». Desde el comienzo del curso y de este proyecto piloto, los cuatro niños han evolucionado «mucho, se están empezando a ver los resultados. Es más, los de primer curso este segundo trimestre comenzarán a pasar más tiempo en el aula ordinaria porque se les ve más preparados», indicó Ana Belén González, profesora del 'Aula abierta'.

El Principado prioriza dar esta atención especializada a los alumnos de tres años, que, en su mayoría, llegan con un informe de Atención Temprana. «Es por eso que la mayor parte de las aulas es de Infantil. Eso sí, cuando detectamos que es necesaria por la ratio de alumnos que requieren este servicio educativo las ponemos en marcha en primaria de ahí que la del Vallín está centrada en estos alumnos», destaca Begoña Cañete.

Las familias también han notado la mejoría. Hasta el curso pasado debían hacer viajes entre dos centros educativos. «Dos días a la semana venían aquí y los otros tres iban al Colegio San Cristóbal de Avilés. Aunque estaban atendidos no se les prestaba la atención educativa que requerían como tal. Sobre todo porque necesitan estabilidad, de ahí que hayan mejorado tanto», destaca Jorge Monferrer.

La puesta en marcha de esta 'Aula abierta' ha supuesto un importante cambio en todo el centro. «Es muy importante la actitud del equipo directivo y del profesorado, no solo de las del aula específica, también del resto», indicó Fernando Álvarez. Es por eso que 23 de los docentes de El Vallín está formándose para dar una mejor atención a los alumnos con autismo del centro. «Ha sido un gran trabajo porque hay que ajustar todas las clases y crear el material que requieren. Por otro lado, requiere también de una gran coordinación de todo el elenco del profesores», destacó Ana Belén González.

Jorge Monferrer insistió que en que «queremos la inclusión total. Estos estudiantes con TEA son enriquecedores para el centro y para todos sus compañeros».

 

Fotos

Vídeos