La investigación descarta dos supuestos ataques sexuales en el carnaval de Luanco

Varios efectivos de la Policía Local en el parque Zapardel de Luanco, donde se instaló el punto central del dispositivo de seguridad. / A. G.-O.
Varios efectivos de la Policía Local en el parque Zapardel de Luanco, donde se instaló el punto central del dispositivo de seguridad. / A. G.-O.

Las jóvenes, una de ellas menor, fueron examinadas en el hospital ante posibles abusos, donde se confirmó que no había habido agresión

ALICIA GARCÍA-OVIESLUANCO.

Las alarmas saltaron durante la noche en el carnaval de verano de Luanco que, como en ediciones anteriores, volvió a congregar a cientos de personas en la villa marinera. La Guardia Civil se encontraba buscando a una menor, que llevaba varias horas desaparecida de su grupo de amigas, cuando se encontraron con otra joven claramente desorientada en la zona de Samarincha. La chica desconocía cómo había llegado hasta esa parte del pueblo y tenía lapsus de memoria sobre lo que había ocurrido en las últimas horas.

Inmediatamente, los efectivos policiales pusieron en marcha el protocolo correspondiente, ante la posibilidad de que hubiera sufrido alguna agresión. Dieron a la joven la posibilidad de poner la correspondiente denuncia, aunque finalmente no sucedió, y la trasladaron al Hospital San Agustín de Avilés. Allí, tras ser examinada por los médicos se descartó que hubiese sufrido algún tipo de abuso sexual durante la noche, según informaron fuentes municipales a EL COMERCIO.

La menor, por su parte, logró llegar a su casa, en Oviedo, por sus propios medios, aunque una vez allí aseguró a sus padres que había sido agredida sexualmente durante el carnaval. Finalmente, el examen médico realizado en el Hospital Universitario de Asturias (HUCA) descartó esta posibilidad.

En ambos casos, la Guardia Civil puso en marcha el protocolo correspondiente para posibles agresiones sexuales. Se inició una investigación y se siguieron todos los pasos establecidos para este tipo de situaciones, pero «por el momento no se ha puesto ninguna denuncia al respecto». Desde la Benemérita insistieron ayer en la importancia de denunciar ante cualquier duda de haber sufrido un posible abuso.

27 intervenciones

El dispositivo de seguridad estuvo formado ayer por unos cuarenta efectivos, entre Guardia Civil, Protección Civil, Policía Local y servicios sanitarios. Su presencia en el pueblo fue constante durante toda la noche, sobre todo en el entorno del parque Zapardel, donde se instaló el punto central del dispositivo por su cercanía con la plaza de los Capitanes de la Marina Mercante, donde habitualmente se congrega el grueso del botellón. Además, las empresas de transporte contrataron por primera vez seguridad privada para la estación de autobuses.

Los servicios sanitarios realizaron ayer 27 intervenciones, aunque tan solo nueve por consumo excesivo de alcohol. En ninguno de los casos fue necesario el traslado al centro hospitalario. El resto fueron pequeñas incidencias como cortes o golpes resultado del desarrollo de la fiestas. La cifra es claramente inferior a la del año pasado, cuando se trataron más de cuarenta casos. El alcalde, Jorge Suárez, destacó que estos datos suponen un reflejo de que «las cosas se están haciendo bien. En ese sentido estamos muy contentos». El regidor también reconoció que la de ayer fue una edición con menos asistentes.

Por su parte, el dispositivo de limpieza arrancó pasadas las seis de la mañana, cuando las calles comenzaron a despejarse, con el fin de dejar las calles totalmente libres de residuos a media mañana.