El IPLA, una ampliación que nunca llega

Dos investigadoras trabajan en uno de los laboratorios del instituto. / JOSÉ SIMAL
Dos investigadoras trabajan en uno de los laboratorios del instituto. / JOSÉ SIMAL

El Gobierno central suspendió en 2012 la construcción de 2.000 metros cuadrados

ALICIA G.-OVIES VILLAVICIOSA.

La noticia de que el Instituto de Productos Lácteos de Asturias (IPLA) podría trasladarse de Villaviciosa a Oviedo cayó esta semana como una losa en el concejo maliayo. Su pérdida supondría un duro golpe para el concejo, que ha visto cómo en los últimos años las grandes empresas han decidido buscar otras localizaciones para seguir creciendo. Para que esto no ocurra, la única solución pasaría por la ampliación de las instalaciones. Una reclamación que desde la entidad vienen realizando con insistencia en los últimos tiempos.

El IPLA forma parte del Área de Ciencia y Tecnología de Alimentos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Las instalaciones maliayas fueron inauguradas en 1990, en una finca perteneciente al Principado. Desde entonces, las obras de adecuación han brillado por su ausencia y el espacio se ha ido quedando pequeño a medida que los profesionales iban poniendo en marcha nuevos proyectos.

En 2010, durante la celebración de los veinte años del centro, el por entonces presidente de CSIC, Rafael Rodrigo, anunció una inversión de cuatro millones de euros para aumentar en 2.000 metros cuadrados la superficie del IPLA, lo que supondría un aumento del 150% de su tamaño. El proyecto se consideraba una «prioridad» como resultado del «futuro prometedor y comprometido del servicio, que está bien asentado en nuestra sociedad».

Dos años después de este anunció, el Gobierno central decidió no incluir partida alguna en los presupuestos de ese ejercicio y el proyecto quedó relegado a un segundo plano.

Desde entonces, a pesar de las múltiples críticas de los diferentes presidentes tanto del IPLA como del CSIC, nada se ha hecho por intentar volver a reactivar esta iniciativa. El alcalde, Alejandro Vega, también destacaba en una entrevista en 2015 la necesidad de luchar por este proyecto. Ahora, con la propuesta de Rosa Menéndez, actual presidenta del consejo de investigación, de trasladar el centro a Oviedo, esta reivindicación vuelve a ponerse sobre la mesa.

El Ayuntamiento ya ha solicitado al Principado la cesión de los terrenos adyacentes al instituto para poder llevar a cabo la ampliación. Si esta propuesta no pudiese llevarse a cabo, el regidor ya anunció su intención de cederles parcelas municipales. La idea entonces sería construir un nuevo edificio «con una superficie de 4.000 metros cuadrados entre laboratorios y oficinas», lo que supondría una inversión de ocho millones de euros.

El instituto, dirigido por María Fernández, cuenta en la actualidad con catorce científicos contratados, así como una treintena más de trabajadores entre técnicos, postdoctorados, administración... En total, más de medio centenar de puestos de trabajo que perdería el concejo maliayo a favor de Oviedo. Muchos de estos empleados, recordó el portavoz popular José Manuel Felgueres, se trasladaron a vivir a la villa, generando riqueza y economía en el municipio.

Centro Nacional de la Leche

El del IPLA no fue el único proyecto que acabó en saco roto por falta de inversión del Gobierno central. El Centro Nacional de Competencia de la Leche, cuya ubicación estaba prevista también en Villaviciosa, nunca vio la luz a pesar de haber contado en su día con un presupuesto de 500.000 euros aportados por el CSIC y la Fundación para el Fomento en Asturias de la Investigación Aplicada y la Tecnología para el desarrollo de la primera fase. Una actuación que, por el momento, parece no tener futuro.

 

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