El legado sidrero de Antón

'Fin de la romería' se expondrá en el Antiguo Instituto. / E. C.
'Fin de la romería' se expondrá en el Antiguo Instituto. / E. C.

Dos obras del escultor candasín se mostrarán en el Antiguo Instituto de Gijón en una exposición que versará sobre la bebida patria

PEPE G.-PUMARINO

El Centro de Escultura de Candás Museo Antón participará en una exposición sobre la sidra con la cesión temporal de dos obras del escultor candasín de Antonio Rodríguez 'Antón' pertenecientes a la colección artística del organismo municipal. La Fundación Municipal de Cultura, Educación y Universidad Popular, dependiente del Ayuntamiento de Gijón, cursó la petición de cesión temporal al ente carreñense para incorporar la obra de Antón 'Fin de la romería' a su muestra. Una muestra que, bajo la dirección de Manuel Cabriffosse Cuesta (comisionado) versará sobre la bebida patria.

La exposición se inaugurará en el próximo mes de marzo en el Centro de Cultura Antiguo Instituto de Gijón. Las obras del artista carreñense que se mostrarán llevan el mismo título, 'Fin de la romería', aunque una es una acuarela y la otra una escultura.

En el caso de la acuarela sobre papel, data de 1929 y es una copia de un dibujo del pintor asturiano Evaristo Valle, que le sirvió años más tarde para inspirarse en la creación de su pieza escultórica. Fue tres años después, en 1932 cuando Antonio Rodríguez dio forma a la escultura en bronce a partir del modelo original en escayola que también se conserva en el museo. La obra 'Fin de la romería' refleja aspectos folclóricos de su tierra. Destaca por la facilidad con que el artista resuelve la composición manteniendo el equilibrio al contrarrestar el cuerpo del tamborilero, de mayor peso visual y la inclinación del gaitero, los dos personajes que conforman la obra. De este modo el artista añade esa nota divertida y socarrona a la identidad asturiana, alegre y festiva.

De la talla al modelado

Desde el punto de vista de la técnica puede afirmarse que Antón es un escultor de oficio, que domina a la perfección numerosas técnicas, desde la talla al modelado, un apreciable pintor y un notable dibujante. Estilísticamente puede señalarse una constante en su hacer, como es el expresar su honda preocupación por reflejar la realidad social, la idiosincrasia, las costumbres y los tipos de su localidad y su región.

El centro escultórico que lleva su nombre recoge una muestra permanente de su obra. Reúne una selección de piezas realizadas entre 1928 y 1936 y abarca prácticamente la totalidad de los temas y técnicas que empleó.