El lobo vuelve al ataque en Forcinas

Un perro vigila un rebaño objeto de un reciente ataque en una finca de Pravia. / LVA
Un perro vigila un rebaño objeto de un reciente ataque en una finca de Pravia. / LVA

Los ganaderos de la localidad praviana le atribuyen la muerte de ocho ovejas en las últimas semanas

J. F. GALÁN AVILÉS.

El lobo reaparece en Forcinas. En las últimas tres semanas se ha cobrado ocho ovejas, la última anteanoche, una cría de quince días de la que no quedó rastro, reavivando así el temor entre los vecinos de esta localidad rural, situada a menos de dos kilómetros de Pravia. «Hasta ahora solo han atacado a ganado, pero como ya casi han terminado con él, ¿quién nos dice que un día no vaya atacar a una persona?», se pregunta un vecino de la zona, José Antonio García, que en un reciente ataque nocturno acaba de perder las tres únicas ovejas que le quedaban. «En total me ha llevado 35. También he visto como atacaba a un grupo de caballos pero, al contrario que las ovejas se defienden bien y lo repelieron», añade.

Las otras cuatro ovejas que han muerto en los últimos días víctimas del lobo pastaban en una finca cercana, y una quinta quedó malherida. La vuelta del lobo se produce año y medio después de una serie de ataques que se sucedieron entre el otoño de 2016 y la primavera del año pasado. Entonces las pérdidas se contaron por docenas.

Y no solo en Forcinas, también en otros en otros muchos núcleos del entorno. A Asensio García le mataron cuatro en la Pumariega, a escasos doscientos metros de Muros de Nalón, a José Antonio Álvarez otras tantas en Incla (Pravia), a Gabriel Menéndez un perro cuando participaba en una cacería en Pravia. Solo en el Bajo Nalón se le atribuyó la muerte de doscientos animales domésticos en menos de un año.

Son en su mayoría ovejas, presa fácil, criadas con ánimo de mantener limpias las fincas más que como fuente de sustento o simplemente por afición. Pero también cabras, perros, y algún ternero. No se libraron ni los burros. También hubo ataques en, Quirós, en Proaza, Grado y en otros muchos municipios asturianos, algunos de ellos a plena luz de día y en el mismo centro del pueblo. Solo en 2016 se contabilizaron 2.126, con un saldo de 4.039 animales muertos y 1,5 millones de euros en pérdidas en toda Asturias.

La Guardería Forestal organizó entonces varias batidas y anunció que colocaría jaulas y cámaras en el monte. Los ganaderos creen que se trata de actuaciones para la galería y piden mayor contundencia. «No queremos que el lobo se extinga, pero está claro que hay superpoblación, así que algo habrá que hacer. El problema es que la zona rural cada vez está más abandonada y deshabitada», opina Manuel Díaz Estrada, vecino de Forcinas y testigo del ataque de anteanoche. «Oí balar a la madre y ladrar a los perros, y cuando salió vi lo que parecían ser dos lobos que se marcharon rápidamente».

También se muestra muy crítico con la política de la política del Principado: «Las indemnizaciones son muy bajas y tardan muchísimo en pagarse. Falta sensibilidad».

 

Fotos

Vídeos