Melodías entre toneles de sidra

Pedro Ordieres dirige la orquesta de la Universidad de Oviedo durante el concierto en la bodega de El Gaitero. / A. G.-O.
Pedro Ordieres dirige la orquesta de la Universidad de Oviedo durante el concierto en la bodega de El Gaitero. / A. G.-O.

El concierto de la Orquesta y el Coro de la Universidad de Oviedo congrega en la bodega de El Gaitero a más de 200 personas

ALICIA GARCÍA-OVIES VILLAVICIOSA.

Una acústica inigualable y un escenario único, por lo inusual del mismo, convierten cada año el concierto en la bodega histórica del Grupo El Gaitero -organizado por la Fundación Cardín, la Universidad de Oviedo y Telecable- en una cita ineludible durante las fechas navideñas. En torno a 250 personas, incluido el alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega, tuvieron la ocasión de disfrutar ayer de un recital que, en su tercera edición, contó con la colaboración de la Orquesta y del Coro de la Universidad de Oviedo. Dos agrupaciones que llenaron cada rincón de este espacio, repleto de pipas de sidra y tan característico de la cultura sidrera del Principado, con canciones de grandes autores de la historia musical.

Música y sidra se unieron una vez más para mostrar la cara más amable de vecinos y público asistente, ya que desde su orígenes todo el dinero es donado íntegramente a una entidad benéfica. En esta ocasión, la recaudación se destinará a Cáritas Arciprestal de Villaviciosa.

La orquesta de la Universidad, dirigida por Pedro Ordieres, fue la encargada de inaugurar el concierto con una sinfonía de Beethoven, formada por cuatro movimientos (Adagio molto- Allegro con brio, Andante cantabile con moto, Minuet-Allegro molto e vivace, y Finale-Adagio: allegro molto e vivace). Una pieza llena de pasión que logró los primeros aplausos del público.

Le siguió la composición de Manuel del Fresno 'Paisaje asturiano', basada en ocho canciones con sello astur que, como adelanto Ordieres, el público pudo reconocer fácilmente. Ambas interpretaciones sirvieron para poner de relieve el trabajo y tesón desarrollado por los músicos que acompañan al director ovetense, después de que el equipo rectoral de la universidad decidiera recuperar la actividad de la orquesta a principios del curso pasado.

El broche de oro a una jornada insuperable lo puso el coro de la entidad educativa que, dirigido por Joaquín Valdeón, interpretó 'Dona Nobis Pacem'. La partitura fue escrita por el compositor letón Peteris Vasks en el siglo XX. Un programa, en palabras del propio Ordieres, «muy completo al unir una pieza clásica con otra contemporánea y con uno de los mejores ejemplos del sinfonismo asturiano».