Multa de 300 euros a los padres de dos menores que rompieron un juego infantil en Los Campos

J. F. G. LOS CAMPOS.

Romper el mobiliario urbano ya no sale gratis en Corvera. Los padres de dos menores que a base de golpes causaron desperfectos en un juego infantil del parque de Los Campos se enfrentan a una multa de hasta trescientos euros más el coste de la reparación. Les delatan las imágenes grabadas por una cámara del sistema de videovigilancia recientemente instalado por el Ayuntamiento, que ya empieza a dar sus frutos.

Los hechos se remontan al 28 de enero. Un vecino avisó a los servicios municipales de que uno de los juegos del parque estaba roto. La Policía Local encontró evidencias de que no se debía a un defecto, desgaste o mal uso, sino a una acción premeditada y la revisión de las imágenes constató sus sospechas. Una vez identificados, los agentes comunicaron los hechos a los padres de los supuestos autores y han abierto el correspondiente expediente sancionador por infracción del artículo cuatro de la ordenanza municipal de protección de espacios públicos.

«No queremos criminalizar a nadie, pero consideramos importante hacer un llamamiento para concienciar de que lo que es de todos hay que cuidarlo y que cuando se comete una infracción hay consecuencias. No será la primera vez sanción a menores como causantes de daños en mobiliario urbano y bienes públicos, aunque ahora el sistema de videovigilancia facilita la labor de la Policía Local a la hora de investigar este tipo de sucesos», manifestó un portavoz del gobierno local.

En vigor desde 2009, la ordenanza también contempla sanciones para quienes no recojan los excrementos de sus animales, realicen pintadas en las fachadas, depositen basura en lugares no establecidos o causen alboroto o ruidos excesivos en la vía pública. Las cuantías varían según la infracción, la intencionalidad y la posible reincidencia. Por ejemplo, no recoger los excrementos de un animal o pasear uno peligroso sin bozal o correa se castiga con trescientos euros, y los ruidos susceptibles de impedir la tranquilidad y el descanso o depositar muebles o electrodomésticos en la calle con hasta seiscientos.