Peregrinación maliaya para honrar a la Santina de Lugás

Los vecinos de Argüero, antes de emprender la marcha a Lugás. /  FOTOS: A. G.-O.
Los vecinos de Argüero, antes de emprender la marcha a Lugás. / FOTOS: A. G.-O.

Cientos de vecinos y devotos fueron caminando hasta la parroquia, en una de las tradiciones más esperadasEl párroco, Agustín Hevia, destacó que «en Asturias existen más de 3.000 templos, de los que casi un millar rinde culto a María»

ALICIA GARCÍA-OVIES VILLAVICIOSA.

Pasaban unos minutos de las siete de la mañana cuando los devotos más madrugadores salían de sus casas, en distintas parroquias de Villaviciosa, para peregrinar hacia Lugás. Por delante, quedaban varias horas de caminata hasta llegar a la iglesia parroquial. Durante toda la mañana, cientos de devotos fueron desfilando por los arcenes de las carreteras maliayas. Desde San Justo, Rozaes, Argüero y Quintueles, entre otras. Ninguna parroquia de Villaviciosa quiso faltar a la tradicional cita que, como cada 8 de septiembre, rinde homenaje a la Santina.

Las razones por las que esta tradición sigue vigente son muchas y variadas. Por devoción y tradición, hasta por el compromiso por cumplir con una promesa. Atrás quedaron aquellos tiempos en que los más creyentes hacían el recorrido descalzos o de rodillas, aunque la presencia de personas que acuden a pie aumenta con el paso de los años.

No fue ayer la cita más multitudinaria. La coincidencia con los centenarios de Covadonga y con la celebración de las fiestas del Portal mermó la asistencia a la parroquia. Aún así, el prau se volvió a llenar con aquellos que, llueva o haga sol, no faltan a su visita el día grande de las fiestas de Lugás. Es el caso de Beatriz Barro, de Rozaes, quien acudió acompañada de toda su familia. «Siempre venimos, desde que nací», dijo.

«Cada año cansamos más»

Ya es una tradición. Ya sea desde Rozaes o desde Villaviciosa, donde vivimos ahora, siempre intentamos venir andando, como se hizo toda la vida», aseguró. Con gran esfuerzo, contó, «cada año cansamos más», pero sabiendo que la recompensa «merece la pena».

Trini Caravia realizó este año la subida, por primera vez, desde Quintueles, donde reside desde hace poco. «Salimos a las 7.20 horas de la mañana y tardamos en llegar cinco horas, pero, para ser la primera vez, aguanté bien», afirmó orgullosa. Desde la parroquia maliaya salieron también un gran grupo de integrantes del grupo de baile Les Xanines de Quintes. Tampoco faltó a su cita con Lugás el párroco Agustín Hevia, quien lleva más de 40 años encargándose de la homilía. «En Asturias hay más de 3.000 templos. De ellos, casi un millar rinde culto a María», dijo, en su discurso.

El cura maliayo animó a rezar para «liberar las tensiones políticas de nuestra patria, acabar con el terrorismo y por el Papa, quien está siendo duramente atacado».

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