«El perro se grapó al pantalón, pero solo sacudí la pierna no le di ninguna patada»

«El perro se grapó al pantalón, pero solo sacudí la pierna no le di ninguna patada»
El acusado se enfrenta a una pena de un año de prisión. / MARIETA

El acusado de maltrato animal niega los hechos mientras la propietaria del can asegura que le golpeó «como a un balón de reglamento»

S. GONZÁLEZ TRASONA.

El Juzgado de lo Penal número 2 de Avilés ha dejado visto para sentencia el juicio contra el hombre acusado de maltrato animal con resultado de muerte. En la vista oral celebrada ayer el acusado, F. B. G., y la propietaria del perro, M. A. G. B., dieron versiones totalmente diferentes. Él negó haber propinado una patada al animal e insistió en que «me cogió del pantalón, se me grapó a él y tuve un acto reflejo de sacudir la pierna para quitármelo de encima», declaraba ante el juez.

El acusado recalcó que «en ese momento nadie me informó del estado del perro, me enteré cuando fui llamado por la Guardia Civil días después». En su declaración también hizo referencia a que el animal «estaba mal educado. Siempre ladraba y ya tuvo problemas con otros vecinos». En su relato explicó que él se encontraba en la zona porque había acudido junto a un amigo, su mujer y su hijo, que habrían presenciado la escena. «Él cogió al niño en brazos y se marchó por si acaso el perro le hacia algo», declaró ante la Fiscalía.

Tras el incidente el acusado apuntó que «cuando me lo quité de encima el perro cayó al suelo, pero no lo lancé metros. La señora lo cogió en su cuello y se quedó calmado». Mientras que, en su turno de palabra, la propietaria del can aseguró que «el perro salió corriendo y ladrando y él le dio una patada como a un balón de reglamento».

El parte médico apunta que tenía siete costillas rotas y lesiones en hígado y riñón

La mujer recordó que «estábamos jugando a la pelota en nuestra finca cuando el perro oyó voces de gente fuera y salió corriendo. Cruzó la calle ladrando hacia el chico, que le propinó la patada, que fue más que para quitárselo de encima», aseguró M.A.G.B., que esos días cuidaba al perro de su hija, que estaba en Francia. La señora reconoció que «increpé al hombre, le dije que cómo se le ocurría hacer esa barbaridad». A mayores, insistió en que el amigo del acusado «se giró con el niño y le dijo 'qué haces, cómo se te ocurre'. Si le increpó será porque lo vio», matizó la señora.

En la vista oral la mujer insistió en que «el perro se quedó en el suelo lamentándose tras recibir la patada. Le llevé al veterinario al ver que se arrastraba y chillaba nada más cogerlo». Según relata la acusación, el animal pasó por dos veterinarios que intentaron con varios tratamientos curarle las lesiones. «Tenía siete costillas rotas y lesiones en hígado y riñón», puntualizó la propietaria. El animal no pudo superar las secuelas del incidente y acabó falleciendo.

La mujer finalizó su intervención en el juicio apuntando que «era un perro inquieto y ruidoso pero de ahí a morder, no», señaló tras negar que el animal hubiera tenido problemas anteriormente con otros vecinos. «No me consta que tirara a un ciclista o que mordiera a una vecina», señaló después de que el acusado hiciera referencia a otros hechos similares en el barrio.

La Fiscalía solicita un año de prisión para el hombre, la inhabilitación para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tengan relación con los animales, y para la tenencia de animales, durante tres años. Además de 410 euros por los gastos médicos generados.

 

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