Los perros se rebelan en la playa de Salinas

Irene González pasea cada día con sus dos galgos por la playa de Salinas y a partir de ahora tendrá prohibido hacerlo. / MARIETA
Irene González pasea cada día con sus dos galgos por la playa de Salinas y a partir de ahora tendrá prohibido hacerlo. / MARIETA

Los dueños de mascotas se saltan el veto a los animales en la playa, que se inició ayer | La ordenanza fija el 15 de mayo como fecha a partir de la cual está prohibido el acceso aunque ayer se veían numerosos perros paseando en la arena

SHEYLA GONZÁLEZ SALINAS.

La playa se disfruta más acompañado de las mascotas. Eso creen quienes ayer decidían acudir a los arenales de Castrillón con sus perros. Aprovecharon para pasear al sol por la arena, obviando así la ordenanza fija el 15 de mayo como fecha a partir de la cual está prohibido el acceso de canes.

Salinas amanecía con numerosas personas paseando por la orilla, entre ellas varias con sus mascotas. No tuvieron problema para hacerlo pese a la normativa. que lo prohibía. «A mí no me molesta que la gente venga con sus animales siempre y cuando vayan atados. Me parece normal», decía Raquel Vega, que ayer salía a caminar y correr por la playa. Como ella piensan muchos de los propietarios de animales que ayer sortearon las posibles multas. «Si hay civismo por ambas partes no debería haber ningún problema porque los perros estén en la arena. Hay que ser responsables y el problema es que no todo el mundo lo es y pagamos justos por pecadores», decía Lola Carretero, residente en Madrid pero que veranea cada año en Castrillón. Ella añadía que «ensucian más algunas personas. Además, la alternativa de Bayas tampoco encaja porque no da los servicios de esta».

Salinas es la más céntrica de las playas de Castrillón y la mejor conectada en transporte urbano. Eso hace que sean muchos los propietarios de perros de la comarca que la eligen para sus paseos. Aunque a ellos se suman los propios vecinos de la localidad, que se dividen entre los que están a favor o en contra de la presencia de los canes.

«Yo vengo todos los días, a los perros les gusta mucho. Pero siempre atados, entiendo que hay que ser considerados con el resto de personas que van por la playa», reconocía Irene González, una de las residentes en Salinas, que ayer también ponía de relieve otro de los problemas: «Yo pensé que la prohibición empezaba el día 1 igual que el servicio de salvamento».

Y es que muchos ayer paseaban sin saber que se estaban saltando la normativa y otros aún sabiéndolo decidieron hacer oídos sordos. Tema aparte es soltar o no a los canes. «La normativa dice que todos deben ir atados todo el año, pero si tu perro es dócil, hace caso y va a tu lado no entiendo porque tiene que ir con correa», destacaba Lola Carretero. Una idea que deben compartir las numerosas personas que ayer tenían a sus mascotas sueltas.