Las pinturas del artista Mino Cerezo ilustrarán el Vía Crucis de Villaviciosa

Un momento de la bendición de los ramos en la plaza de Obdulio Fernández. / NOÉ BARANDA
Un momento de la bendición de los ramos en la plaza de Obdulio Fernández. / NOÉ BARANDA

El sacerdote maliayo y reconocido muralista en Latinoamérica comparte así las imágenes que creó para la iglesia de Saposoa, en Perú

ELENA RODRÍGUEZ VILLAVICIOSA.

Villaviciosa y Saposoa, ciudad situada en el norte de Perú, estarán 'hermanadas' esta Semana Santa. Los niños de la Cofradía de Jesús Nazareno portarán las tablillas del Vía Crucis el miércoles, jueves y viernes santo y, en esta ocasión, las catorce estaciones del camino de Jesús hacia el Calvario contarán con nuevas imágenes. Son recreaciones de pinturas que el artista Mino Cerezo Barredo realizó para la iglesia de Saposoa en 2004. Nacido en Villaviciosa hace 86 años, misionero y sacerdote claretiano, es un reconocido muralista en América Latina, con centenares de obras para iglesias y catedrales y referentes de la teología de la liberación. Pese a su prolífica obra, era poco conocido en su concejo natal, pero en los últimos meses el municipio le ha rendido un cálido y «merecido homenaje» con la edición de un libro, por parte de la asociación Cubera, y una exposición.

No será su única aportación a la Semana Santa maliaya, con 351 años de historia y seguida con profundo fervor por vecinos y foráneos. Cerezo es también autor del cartel de esta celebración religiosa.

90 niños en las procesiones

Serán los niños quienes porten las tablillas. Anteayer, sábado, los cofrades más pequeños acudieron al salón parroquial para apuntarse a las procesiones, donde llevarán los estandartillos y los pasos infantiles como Jesús Niño, el Nazarenín, Cristo fragelado o los referentes a la primera y segunda caída del Vía Crucis. Serán 90 los que tomen parte en un intenso programa que comenzará mañana martes con uno de los recorridos más queridos por los ciudadanos de Villaviciosa: la procesión del Silencio, una de las más recogidas, con las calles solamente iluminadas por la luz de las velas. Le seguirán dos de las más antiguas, la del Encuentro, el miércoles, y el Desenclavo, el viernes.

Ayer, niños de todo el concejo acudieron a presenciar la del Domingo de Ramos, con la imagen de Jesús a lomos de una borriquilla entrando en Jerusalén. En esta ocasión, el tiempo acompañó (el año pasado se siguió en el pórtico de la iglesia por la lluvia) y los pequeños acudieron con sus palmas, que fueron bendecidas en la plaza de Obdulio Fernández. «Es una tradición muy entrañable», señalaron las familias.