El Principado protege el monasterio de La Merced y La Colonia de Salinas

Un grupo de visitantes en el monasterio de La Merced. / MARIETA
Un grupo de visitantes en el monasterio de La Merced. / MARIETA

Quince elementos arquitectónicos del concejo entran en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias

RUTH ARIAS PIEDRAS BLANCAS.

Castrillón acaba de reabrir el emblemático monasterio de La Merced, un emblemático edificio del siglo XV a los pies del peñón de Raíces y del castillo de Gauzón, y ahora ya cuenta con protección del Principado, que acaba de incluirlo, junto con otros catorce inmuebles del concejo, en el Inventario de Patrimonio Cultural de Asturias.

En el listado se encuentran otros edificios emblemáticos, desde La Colonia de Salinas, que también se espera rehabilitar a corto plazo, las Escuelas de Raíces, el antiguo Ayuntamiento de la avenida de Eysines, un palacete historicista, Villa María Teresa y nueve iglesias y capillas, que incluyen las de Santa María del Mar, Santiago del Monte, San Román o San Cipriano.

El trámite ha sido largo y complejo, y por fin ha podido culminarse en las últimas semanas. Por el camino se han quedado otros elementos que habían sido propuestos, caso de Villa Luján, la capilla de Los Remedios, la iglesia de Nuestra Señora del Carmen o el Instituto Nacional de Enseñanza Media, que se han considerado que no reúnen los valores arquitectónicos que se exigen para la inclusión en el Inventario, máxima figura de protección del Principado tras los Bienes de Interés Cultural. También se había planteado proteger una serie de villas, casas y chalés de Salinas, pero Patrimonio lo ha desechado argumentando que «no existen estudios arquitectónicos que analicen la homogeneidad de la agrupación y que propongan una delimitación urbanística concreta.

Con esta nueva decisión de la Consejería de Educación y Cultura, Castrillón ve notablemente incrementada su presencia en el inventario, donde hasta ahora tan disponía del conjunto histórico-industrial de Arnao, cuyo castillete es además Bien de Interés Cultural, las escuelas del Ave María, las nacionales de Castrillón además de otros dieciocho bienes arqueológicos que fueron incluidos en el año 2014, entre ellos el castro de La Armada, la cueva del Hueso o el yacimiento romano de El Muru.

Diez de los nuevos bienes del inventario entran en la categoría de edificio, mientras que los otros cinco lo hacen como yacimiento arqueológico. En ambos casos, y de forma automática, la protección se extiende a toda la parcela en la que ubica el inmueble, que queda sometido a restricciones en cuanto a obras de urbanización y tanto en el interior como en el exterior de las edificaciones.

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