El profesorado de La Canal asumirá de forma provisional el servicio de comedor escolar

A la derecha, las dos trabajadoras Cristina García y Ana Vila, explican su situación a las madres a las puertas del centro. / P. G.-P.
A la derecha, las dos trabajadoras Cristina García y Ana Vila, explican su situación a las madres a las puertas del centro. / P. G.-P.

El consejero de Educación, Genaro Alonso, asegura que «se buscarán empresas y si no, se optará por una solución excepcional»

P. G.-P. / C. DEL RÍO LUANCO/AVILÉS.

El profesorado del colegio público La Canal de Luanco asumirá de manera provisional las labores de vigilancia del comedor hasta que se proceda con la licitación del servicio. Así lo trasladó ayer a los padres de alumnos la dirección del centro educativo tras la supresión del mismo anunciada anteayer. El servicio se reanudará el lunes, y será desempeñado por seis maestros que serán remunerados con un plus mensual entorno a los 180 euros.

El consejero de Educación, Genaro Alonso explicó ayer que desde su departamento «tenemos que ofrecer una solución inmediata porque el servicio hay que darlo. Se buscarán empresas y de no haberlas, habrá que optar por una solución excepcional». Alonso hizo estas declaraciones durante su visita al colegio público Sabugo, en Avilés. También señaló que la situación del servicio de comedor del colegio público La Canal, «pasa por una falta de concurrencia de empresas en la licitación». En cuanto al problema de las empleadas sujetas con contrato fijo discontinuo, Alonso indicó que «la empresa adjudicataria del servicio tendrá que subrogarlas».

Mientras tanto, ayer, más de un centenar de padres de alumnos expresaron sus quejas por los problemas generados. «He tenido que pedir el cambio del turno en mi puesto de trabajo para venir a recoger a mi hija. Esta es la realidad del tan traído mensaje de los políticos de conciliación familiar», criticó Pilar Gutiérrez, una de las madres afectadas. Un malestar compartido por otros familiares de los alumnos que se vieron obligados a alterar su jornada laboral a causa de la situación que atraviesa el centro escolar.

En este contexto, son las dos empleadas con contrato fijo discontinuo, las que expresaron su preocupación al respecto del futuro de sus puestos de trabajo. «Lo único que defendemos es que se respeten nuestros derechos, recogidos en el convenio colectivo y la sentencia judicial. En ella se expresa que quedaremos subrogadas a la contrata para el servicio de comedor en las mismas condiciones que todas las anteriores. También lamentamos que la dirección del centro y la Ampa, consideren que defender nuestros derechos es la causa del conflicto», sostienen.