La renovación de la carretera que une Los Campos y Trasona comenzará esta semana

Fernando Lastra e Iván Fernández, ayer en el Principado / LVA
Fernando Lastra e Iván Fernández, ayer en el Principado / LVA

El alcalde anuncia que las obras de saneamiento de Solís se acometerán en seis anualidades y serán igualmente financiadas por el Principado

J. F. GALÁN AVILÉS.

Las obras de mejora de la CV-1, la carretera que une Los Campos con Trasona, comenzarán a lo largo de la presente semana. Con un presupuesto de 202.000 euros a cargo del Principado, básicamente consistirán en aplicar una nueva capa de asfalto y está previsto que concluyan en el plazo de cuatro meses siempre y cuando las condiciones meteorológicas no sean desfavorables.

Así lo anunció ayer el alcalde, Iván Fernández, tras la reunión que mantuvo en el Ayuntamiento con el consejero de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras, Fernando Lastra. También se abordó una segunda cuestión, el saneamiento de la parroquia de Solís. Tal y como recoge el proyecto presentado en su día por el Ayuntamiento la inversión asciende a 1,6 millones de euros y será igualmente financiada por el ejecutivo regional. Se acometerá en seis anualidades, la primera en 2019. «Vamos a reunirnos con los vecinos para consensuar el orden en el que acometerán las fases», señaló al respecto el alcalde.

En el caso de la carretera la actuación responde a una petición «urgente» formulada por el Ayuntamiento en febrero de 2015. Fernández aludía entonces en su escrito a los hundimientos y blandones que presenta la vía, especialmente a la altura de Santa Cruz, a las grietas que se abren en distintos puntos del trazado y al elevado tráfico que soporta. Lo cifró en 8.612 vehículos diarios, volumen «que hace que las grietas cada vez sean mayores, con el consiguiente riesgo de que se produzca un hundimiento con socavón, máxime en época de lluvias».

El proyecto de saneamiento de Solís fue presentado en febrero de este año. Incluye a los núcleos de La Sota, Agüera, Rodiles, Solís y El Pontón, además de Taújo y Cancienes Norte, y dibuja una red de colectores que recogerá aguas residuales de origen doméstico de 149 viviendas habitadas por 261 vecinos para canalizarlas al colector interceptor del río Alvarés, que a su vez la evacua hasta la depuradora de Maqua, en la margen derecha de la ría. Una vez tratadas, se liberan mar adentro, a la altura de la playa de Xagó, a través de un emisario submarino.

Villa y Molleda

Ambas actuaciones «responden a las necesidades de los vecinos y a compromisos adquiridos que se van a hacer realidad y demuestran que con diálogo y consenso los proyectos salen adelante. Son dos actuaciones muy ambiciosos que, dada su envergadura, no podrían ser asumidas por el Ayuntamiento», manifestó Iván Fernández.

El alcalde también se comprometió a que el Ayuntamiento llevará a cabo las obras de saneamiento pendientes en las parroquias de Villa y Molleda.

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