La retirada del velo de la Virgen del Rosario augura un buen año de pesca

La Virgen del Rosario regresa a la iglesia tras el Encuentro. / D. ARIENZA
La Virgen del Rosario regresa a la iglesia tras el Encuentro. / D. ARIENZA

El canto de La Salve vuelve a poner la banda sonora a la procesión de El Encuentro, colofón de la Semana Santa candasina

A. G.-O. CANDÁS.

Con un toque suave y en un solo movimiento Joaquín Alberto González consiguió ayer, ante la atenta mirada de cientos de feligreses, retirar a la primera el velo negro que cada Domingo de Resurrección cubre el rostro de la Virgen del Rosario, de luto por la pérdida de su hijo fallecido en la cruz y que durante la noche del Sábado Santo es velada por un grupo de mujeres de la cofradía. La perfecta ejecución augura, según marca la tradición, un buen año de pesca para los marineros de Carreño, quienes cargan con el paso en la procesión de El Encuentro.

La plaza de El Paseín, en Candás, se fue llenando durante toda la mañana, haciendo imposible minutos antes encontrar un hueco libre para poder ver de cerca la retirada del velo. La imagen de la Virgen llegó a su cita pasadas las 11.30 horas y poco después lo hizo el párroco, José Manuel García, seguido por una gran comitiva. Fue entonces el turno de González, quien ejecutó su cometido de forma limpia y rápida, mientras la bandera de España descendía sobre ellos y el himno español sonaba a cargo de la Banda de Música de Candás.

La canción que lleva por titulo 'La Vaporina', musicalizada por el cantautor candasín Pipo Prendes, con letra del poeta y colaborador de EL COMERCIO José Marcelino García, volvió a sonar por segundo año consecutivo, después de que fuera rescatada en la celebración del año pasado. No faltó tampoco el popular canto de La Salve Marinera, entonado por el numeroso público que acudió a la procesión.