La ronda de la Villa, cortada 19 días al tráfico por obras en el saneamiento

Avenida del Carbayu, cortada por las obras del estanque de tormentas. / JOSÉ SIMAL
Avenida del Carbayu, cortada por las obras del estanque de tormentas. / JOSÉ SIMAL

La construcción de un nuevo colector para tratar las aguas de lluvia obliga a desviar los autobuses por Pando Valle y limitar su aparcamiento

E. RODRÍGUEZ VILLAVICIOSA.

Las obras que la Consejería de Infraestructuras está acometiendo para la construcción de dos estanques de tormentas en el núcleo urbano de Villaviciosa han llegado a la avenida del Carbayu, el tramo principal de la conocida como ronda de la Villa. Como consecuencia, fue cerrada ayer al tráfico y así permanecerá, en principio, hasta el viernes 3 de agosto. En total, diecinueve días, aunque «si la ejecución de los trabajos es favorable», el vial podría abrirse antes. De hecho, entre las previsiones de la consejería, está poder abrir la vía parcialmente a la circulación a partir de la próxima semana, aunque queden obras por completar, «con el fin de que las molestias para la población sean menores».

Pese a que esta vía es utilizada por todo tipo de vehículos, es el transporte pesado quien más hace uso de ella para evitar entrar en el centro de la localidad. En este sentido, el transporte público procedente de Gijón y Oviedo accederá a la estación por la calle paralela, Pando Valle, que verá limitado su aparcamiento en un margen durante el tiempo que duren los trabajos. Y el que proceda de Ribadesella lo hará por la ronda que viene de la avenida del Deporte.

El proyecto de la consejería fue adjudicado en 1,6 millones de euros, dividido en tres anualidades (2017, 2018 y 2019), y tiene un plazo de ejecución de veintiún meses. Se espera que todos los trabajos estén finalizados en la primavera de 2019. Hasta la fecha, según Infraestructuras, se han ejecutado el 20% de ellos.

Evitar inundaciones

Con la construcción de estos dos estanques de tormentas, en el Carbayu y en El Salín, el departamento de Fernando Lastra busca disponer de «un volumen de retención para contener las primeras lluvias, las que arrastran mayor concentración de contaminantes, con el fin de incorporarlas al proceso de depuración». Asimismo, aumentará la capacidad de vaciado de la red, con el fin de evitar inundaciones en la zona baja de la villa, la más próxima a la ría.

Además de estos dos estanques, con una capacidad próxima a los 400 metros cúbicos, se construirá un colector en hormigón armado, de 1,5 metros de diámetro, que intercepte el saneamiento actual en la calle del doctor Pando Valle y lo comunique con el nuevo estanque de tormentas del Carbayu.

Es éste precisamente el que está en ejecución . Por la avenida del Carbayu pasará a una profundidad de más de cuatro metros. Tanto la consejería como el propio Ayuntamiento aseguran que «esta interferencia en el viario urbano será la última que las obras generarán en la villa. El resto de trabajos no va a influir en el día a día de vecinos y visitantes». Otras actuaciones que forman parte del proyecto es la construcción de un segundo colector, también en hormigón armado de 1,5 metros de diámetro, que conectará la red del Salín con un nuevo estanque de tormentas del mismo nombre y dos más de impulsión y alivios para «completar el correcto funcionamiento del sistema, evitando futuras inundaciones». La población a la que darán servicio asciende a 6.400 habitantes, según Infraestructuras, y las expropiaciones han afectado a un total de trece parcelas particulares.

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