La sidra se escancia a raudales en la fiesta de Villaviciosa

Dos guardas de seguridad vigilaron el recinto por primera vez./
Dos guardas de seguridad vigilaron el recinto por primera vez.

Frutos gana el premio a la etiquetina más guapa en una edición en la que se sirvieron casi 3.000 litros de once lagares

ALICIA GARCÍA-OVIESVILLAVICIOSA.

La vigesimosegunda Fiesta de la Sidra Natural de Villaviciosa finalizó ayer con más de 3.000 litros escanciados. Los once lagares participantes agotaron a lo largo de la mañana en torno a 5.000 botellas en una edición que estuvo marcada por las novedades. No hubo, como venía siendo habitual, concurso de la mejor sidra de la fiesta. El Ayuntamiento ha decidido ir incorporando de manera progresiva las mejoras marcadas por el decálogo elaborado por la Asociación Sidra Asturiana (ASSA). Así, por primera vez, la plaza del Ayuntamiento se convirtió en un recinto limitado y se contó con un control de seguridad para garantizar el cumplimiento de la prohibición de consumo de alcohol por menores.

«Creo que son medidas necesarias, y si se marca un decálogo es para ir cumpliéndolo poco a poco. Al final son cosas muy lógicas y que nos permiten a todos seguir disfrutando de la fiesta sin ningún percance», destacó Tino Cortina, presidente del Consejo Regulador de Denominación de Origen Sidra de Asturias. Una de las más aplaudidas por los asistentes fue la colocación de aseos portátiles en la parte trasera del Ayuntamiento.

Las jugadoras del Telecable Hockey Club fueron en esta ocasión las encargadas de dar inicio a la fiesta a través de su capitana, Sara González Lolo, quien destacó la importancia que la sidra tiene para su equipo. «Nunca falta en nuestros partidos. Hoy disputaremos el primero de la liga, al que estáis todos invitados y, al finalizar, beberemos sidra», adelantó. Las deportistas demostraron sus dotes como escanciadoras y aprovecharon su presencia en la fiestas para practicar de la mano de profesionales cómo echar un buen culín.

Vaso oficial

Como en ocasiones anteriores, el público volvió a formar largas colas para hacerse con el vaso oficial del certamen que, por un precio de cuatro euros, les permitió durante toda la mañana degustar cada una de las sidras participantes: Buznego, Castañón, Coro, Cortina, El Gobernador, Frutos, J. Tomás, Los Gemelos, M. Busto, M. Vigón y Vallina. El Ayuntamiento decidió plasmar en esta edición una imagen de la iglesia de San Juan de Amandi como reconocimiento al 300 aniversario de la Cofradía del Carmen, haciendo especial hincapié en el emblema del Camino de Santiago a su paso por el concejo.

Por un euro más, el público pudo hacerse también con un pañuelo que, por segundo año consecutivo, llevó el logo diseñado para apoyar la candidatura de la cultura sidrera como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.

No hubo mejor sidra, pero si se mantuvo, como desde hace diez años, el reconocimiento a la etiquetina más guapa, entregado por el grupo Astur de Coleccionismo Sidrero y que en esta ocasión recayó en Sidra Frutos.