Socorristas de Gozón alertan de la falta de medios tras un complicado rescate

Francisco Javier Luque señala la zona de la playa en la que se producen fuertes corrientes y donde se llevó a cabo el rescate de una familia francesa el pasado sábado. / PEPE G.-PUMARINO
Francisco Javier Luque señala la zona de la playa en la que se producen fuertes corrientes y donde se llevó a cabo el rescate de una familia francesa el pasado sábado. / PEPE G.-PUMARINO

Cuatro menores y una mujer, franceses, se bañaban en Xagó en una zona restringida y no podían salir del agua por las fuertes corrientes

PEPE G.-PUMARINOLUANCO.

Los integrantes de la plantilla de socorristas de la playa de Xagó alertan de la necesidad de dotar de más medios humanos y técnicos el servicio. Esta llamada de atención la hacen tras realizar el último y complicado rescate en el mar el pasado sábado, en el que se vieron implicados cinco miembros de una familia francesa que se dieron un baño en una zona restringida para ello. Una acción más de estos equipos de salvamento en una de las playas más peligrosas del concejo de Gozón. Las cambiantes corrientes marinas que se generan en esta gran zona de baño, obligan, a menudo, a la intervención de los socorristas que velan por la seguridad de los bañistas. Faltaban pocos minutos para que el reloj marcase las dos de la tarde en una playa con miles de personas. Fue entonces cuando el vigía situado en la zona oeste del arenal dio el aviso tras localizar a estas la posición fuera del área acotada al baño de estos cinco bañistas. También sus familiares que se encontraban fuera del agua gritaron al ver que estaban en peligro.

La primera socorrista en intervenir fue Adriana Paula Fernández, por encontrarse más próxima al lugar. «Yo estaba moviendo la marca con bandera roja a la zona restringida al baño, cuando me llegó la alerta y me lancé al agua. Y conmigo un policía nacional que se encontraba cerca y que practicaba surf. Al poco tiempo pude ver que las cinco personas había sido auxiliadas en primera instancia por dos monitores de la escuela de surf que se encontraban cerca. Tras de mí también se sumaron otros dos compañeros, Francisco Javier Luque y Pelayo Fernández, procediendo con el rescate y arrastre hasta la arena de las víctimas», relata la socorrista. Una acción en la que contaron esta vez, con la asistencia externa, pero que a lo largo de la temporada estival tienen que hacer frente con unos más que elementales recursos contra las fuertes corrientes del mar. Aún así, estos jóvenes socorristas no dudaron ante el riesgo que representa siempre un rescate en el mar, a pesar de que la zona estaba prohibida al baño y, por tanto, fuera de su competencia para actuar. «No somos héroes ni mucho menos porque es parte de nuestro trabajo, pero la realidad en esta playa es que por seguridad para los que prestamos servicio aquí, se debería disponer de un mejor equipamiento que no se limite a unas aletas y la lata de rescate (salvavidas habitualmente de color naranja o rojo) como únicos recurso», señala Francisco Javier Luque, con dos años de experiencia de servicio en este arenal gozoniego.

Más personal

En los últimos años el principal problema que se plantea el Ayuntamiento de Gozón es la falta de personal para completar la plantilla de socorristas en sus playas. A esta carencia también apelan los integrantes de los equipos de salvamento destinados en Xagó. Un arenal que se acerca a los dos kilómetros, comparable a la playa de San Lorenzo de Gijón, siendo la zona de baño elegida mayormente por la población avilesina especialmente. La plantilla idónea debería ser de 16 socorristas, siendo en la actualidad de 11, de los cuales tan solo un 50% pueden estar en activo de acuerdo con los descansos y las bajas laborales. Esta merma de contratos se debe a una escasez en la demanda de este trabajo.

Pero otra de las peticiones del personal que desempeña estas labores es su falta de autoridad ante los bañistas que desoyen sus indicaciones. «Son muchos los que todavía no hacen caso a nuestras ordenes y únicamente contamos con el apoyo de la Policía Local, que en Xagó se tiene que desplazar a más de media hora de distancia desde Luanco para poder sancionar a aquellos bañistas que no obedecen nuestras indicaciones y que ponen en riesgo nuestra vida si nos vemos en el compromiso de intervenir solo por un acto de desobediencia. Este problema es muy común en todas las playas y se debería poner solución dotando al personal de capacidad sancionadora», señalan.