Trabajadores de Perlora con historia

César Prieto González. / P. G.-P.
César Prieto González. / P. G.-P.

Un libro del fotógrafo César Prieto recoge en 110 imágenes el pasado y presente de los empleados de la Ciudad de Vacaciones

PEPE G.-PUMARINOCANDÁS.

Un artículo titulado 'Trabajadores de leyenda', de David Prado, antiguo empleado de la residencia, fue el detonante para que el fotógrafo ovetense afincado en Madrid se decidiera a editar un libro sobre los empleados de la Ciudad de Vacaciones de Perlora, titulado 'Yo trabayé en Perlora'. Un trabajo del que confiesa «todo fue sobre ruedas, una vez que me puse en contacto con algunos de ellos, me facilitaron todo el material necesario».

Hace unos días tuvo lugar la presentación de la publicación en Candás, a la que asistieron los que fueron empleados del centro turístico. El volumen recoge en 110 imágenes el pasado y el presente de los varios centenares de empleados que pasaron por el centro vacacional. «Lo que pretendí es rendir un homenaje a los muchos trabajadores que pasaron por los diferentes oficios de la residencia. Cocineras, fontaneros, ayudantes de comedor y empleados de mantenimiento, quedan reflejados en este libro que es el pasado y presente de todos ellos, de los que pienso que muy pocas empresas pueden tener la oportunidad de contar la historia de sus empleados y sus puestos de trabajo», subraya.

Durante el acto se proyectó un vídeo con el contenido del libro. Un momento emotivo que no pudo por menos contener el aliento de los asistentes al verse reflejados en la pantalla. Tras el cierre de la actividad en la Ciudad de Vacaciones, este colectivo mantiene encuentros cada año para recordar los tiempos y las anécdotas y batallas libradas en sus trabajos. Pero por encima de todo, estos exempleados siguen luchando por evitar la desaparición de un enclave turístico que fue, como lo califican «la perla» de las denominadas residencias de tiempo libre en España. Su mensaje sigue siendo claro: «Que lo que todavía existe que se mantenga y no se deje que la ruina acabe con ello».

Las páginas muestran desde el esplendoroso pasado en imágenes en blanco y negro, a las actuales fotos en color de un presente doloroso en el que las edificaciones se ven amenazadas por la ruina y el abandono. «Esta es una realidad penosa en la que nosotros poco podemos hacer. Pero la verdadera pérdida no fue para los que trabajamos en ella sino para el concejo de Carreño», afirmó César Quitanilla, exconserje del centro residencial turístico.