La unidad pastoral de Luanco incluirá a Bañugues, Santolaya y Bocines

José María Cantera Álvarez. / E. C.
José María Cantera Álvarez. / E. C.

Cipriano Díaz se jubila y es relevado por Alejandro Rodríguez. Por su parte, el argentino Néstor Andrés Atampiz asume la vicaría de Villaviciosa

PEPE G.-PUMARINO LUANCO.

El próximo mes de septiembre tendrá lugar la reorganización de las unidades pastorales en el concejo de Gozón. Una planificación que se hace desde la Archidiócesis de Oviedo con la finalidad de que un único párroco coordine varias parroquias. Este cambio en la forma de trabajar de los sacerdotes también genera otros de titularidad de los actuales como es el caso de los padres Cipriano Díaz y Andrés Atampiz. El primero desarrolla su apostolado en las parroquias de Luanco, Santa Eulalia de Nembro y San Martín de Bocines, que será relevado por el sacerdote misionero Alejandro Rodríguez Catalina, que además se hará cargo de la parroquia de Bañugues.

Nacido en el seno de un familia con ocho hermanos de la localidad burgalesa de Fuentecén (1951), a la edad de 11 años y tras sentir la vocación de ser cura, se traslada a Sama de Langreo.a la casa de un tío para ingresar en el Seminario Menor de Covadonga. En él recibió formación hasta su ordenación en 1976. Su primer destino fue Cangas del Narcea, donde se hizo cargo de siete parroquias. Un año más tarde fue nombrado coadjutor en la parroquia de San Pablo de la Argañosa en Oviedo. En esa época tras mantener relación con algunos misioneros asturianos en Burundi, se ofreció más tarde para remplazar a uno de ellos.

El segundo relevo será el padre Néstor Andrés Atampiz Ríos, de 47 años de edad, y de origen argentino, que lleva desde 2015 desarrollando su apostolado en las parroquias de Bañugues, Verdicio, Viodo y Vioño. Su nuevo destino será como vicario de la parroquia de Villaviciosa. La nueva unidad pastoral estará dirigida por el sacerdote titulas de la parroquia de Santa Leocadia de Laviana, el padre José María Cantera, que sumará a las parroquias que ya tenía las de Vioño y San Martín de Podes. El padre Cantera lleva ejerciendo su apostolado desde hace nueve años tras recorrer varios concejos de la región. Ordenado como sacerdote en 1981 en la Colegiata de Pravia, cuenta, por tanto, con 37 años de ejercicio de su apostolado.

Pero la despedida será para el párroco de Santa María de Luanco, Cipriano Díaz, que accede a su jubilación cumplidos los 82 años de edad tras cerca de 22 como titular. Natural de natural de la localidad naveta de Tesali, en 1942 inició sus estudios de seminarista en Valdediós (Villaviciosa).

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