«Las urnas nos dicen que tenemos que dialogar más», asegura la alcaldesa de Castrillón

Bancada de Izquierda Unida y el Partido Socialista, en el Pleno de ayer. / MARIETA
Bancada de Izquierda Unida y el Partido Socialista, en el Pleno de ayer. / MARIETA

Yasmina Triguero apuesta por «rearmarnos y ser capaces de construir» en el último Pleno del mandato, en el que se despidieron once ediles

SHEYLA GONZÁLEZPIEDRAS BLANCAS.

El mandato termina y ayer tocaba el turno de las despedidas en el Ayuntamiento de Castrillón. Son once los concejales que dejan sus puestos para dar entrada a nuevos ediles elegidos el pasado 26 de mayo. Por eso el Pleno de aprobación de actas se convirtió ayer en una despedida nostálgica pero a la vez visionaria de los cuatro años que vienen por delante, que comienzan con un reto para los partidos presentes.

Todos los portavoces intervinieron para despedirse, coincidiendo en destacar el trabajo realizado los últimos años y poniendo en primer lugar la buena relación política entre todos. Fue la alcaldesa en funciones, Yasmina Triguero, quien, tras agradecer a quienes se marchan su trabajo, destacó que «me quedo con lo positivo de todos. He notado que el trabajo en los despachos no ha sido tan continuado y tan dialogado como debería, es un reto para el futuro. Tenemos que negociar más, nos lo dicen las urnas».

El análisis postelectoral también estuvo presente en los discursos de despedida. La primera en hacer referencia a ello fue Silvia Argüelles, de Ciudadanos. «Los resultados electorales son mucho más que simples números y sumas aritméticas. Son la voluntad popular, es el examen de nuestro trabajo al final de la legislatura. En pocos concejos se han manifestado de forma tan nítida y no es necesario leer entre líneas», decía, a la vez que destacaba que «ha sido una de las etapas más satisfactorias de mi vida de la que estoy orgullosa y agradecida».

Por su parte, Jesús Pablo González-Nuevo Quiñones, portavoz del PP, hacía referencia a los resultados, «entramos en 2007 siendo primera fuerza política y después de diversos avatares salimos manteniéndolo».

Yasmina Triguero era la encargada de valorar los resultados de IU en las pasadas elecciones, «no fueron buenos para IU, emocionalmente ha sido un batacazo pero tenemos que rearmarnos y ser capaces de construir», recalcó la regidora.

Adiós emotivo

Lejos de quedarse solo con lo sucedido tras los comicios, las intervenciones sirvieron para decir adiós a una corporación que se va con «nostalgia» y que rindió ayer homenaje a los trabajadores municipales pero también a algunos de los concejales que se van como Quiñones o Garrido, ambos después de doce años en el Ayuntamiento.

«Me entristece la pérdida de compañeros que no van a repetir, en especial de mi compañero. Agradecerles todo lo aportado durante este tiempo», decía Eva Menéndez. En ese mismo sentido iba el discurso de Javier González, portavoz socialista, que insistía en que «hoy el reconocimiento es a las personas que celebran su último Pleno. Quiero trasladaros mi agradecimiento. Estos cuatro años han supuesto trabajo y esfuerzo, ha habido rivalidad, pero política».

Quiñones también se emocionaba en su propio adiós, «es un día agridulce. Es el fin a doce años, que no es 'pecata minuta'. Es un honor y un privilegio haber representado al PP y a los vecinos del concejo». Tanto él como Mar González, que ayer hizo de portavoz de IU ante la ausencia de José Luis Garrido, tuvieron un especial recuerdo para este último. «Esta corporación estuvo muy marcada por los debates entre Garrido y yo. Ha sido un digno adversario político», reconoció Quiñones. Por su parte, González añadió que «Garrido es un ejemplo por su compromiso, por su defensa de los trabajadores y porque ha sido para todos un modelo a seguir».

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