La Venia se luce para ser Fiesta de Interés Regional

César Menéndez blande el pendón de la Cofradía de Pescadores sobre la arena de La Ribera. / TAREK HALABI
César Menéndez blande el pendón de la Cofradía de Pescadores sobre la arena de La Ribera. / TAREK HALABI

César Menéndez blande con precisión el pendón de la Cofradía de Pescadores ante la atenta mirada de cientos de personas

A. G.-OVIES LUANCO.

Los pescadores de Gozón tendrán, si se cumple la tradición, un gran año de pesca. César Menéndez ejecutó ayer con precisión los tres banderazos sobre la arena de La Ribera que, según recoge el ritual de La Venia, marca la costera para los profesionales del concejo. Las sirenas de los barcos volvieron a resonar en toda la villa para anunciar la resurrección de Cristo tras un acto que congregó a cientos de personas en el arenal luanquín y que el Ayuntamiento de Gozón quiere que sea declarado Fiesta de Interés Turístico Regional con el fin de aumentar su atractivo turístico.

El ceremonial, del que se tiene constancia documental desde el siglo XVIII, pero que se remonta mucho tiempo antes, arrancó puntual con la imagen del Cristo resucitado saliendo de la iglesia parroquial camino de La Ribera, donde se encontraría con su madre, la Virgen Dolorosa, que el sábado fue trasladada a la capilla de La Concepción en la denominada procesión de los Callandinos. El pueblo entero se sumerge en una oscuridad solo rota por las luces de las velas y los faroles que acompañan el paso en una de las celebraciones más respetuosas de la Semana Santa.

La imagen de la Virgen fue ayer, y como desde hace nueve años, abanderada por César Menéndez, quien tomó el relevo de su padre. Dice la tradición que éste es un puesto solo encomendado a los marineros locales adiestrados en el uso de las largas varas del arte de la pesca de la cacea. De ahí que la maniobra, consistente en efectuar tres banderazos a ras sin tocar la arena, tenga que ser ejecutada por uno de los profesionales más preparados. Todo ante la atenta mirada de cientos de personas que llenan la playa y sus aledaños.

Será el tercer banderazo el que marque la retirada del velo de la Dolorosa, totalmente de luto por la pérdida de su hijo. Con el desplome de la túnica negra, la imagen mostrará entonces el manto blanco símbolo de la resurrección de Jesús. El encuentro de los dos pasos para regresar juntos a la iglesia es acompañado por el sonido de las sirenas y de la banda de música, que marcará el ritmo durante la procesión por las calles del casco urbano.