Villaviciosa se queda sin El Calvario

Feligreses y cofrades, con paraguas a las puertas de la iglesia. / A. G.-O.
Feligreses y cofrades, con paraguas a las puertas de la iglesia. / A. G.-O.

Los cofrades confían en que el tiempo permita realizar hoy el esperado Sermón del Desenclavo tras no poder salir ayer por las precipitaciones

A. G.-OVIES VILLAVICIOSA.

No pudo ser. El Calvario se quedó ayer sin recorrer las calles de Villaviciosa. La lluvia, presente durante toda la tarde, no dio tregua a la Cofradía de Jesús Nazareno, cuyos cofrades se congregaron a las puerta de la iglesia con la esperanza de que un claro les permitiera cargar con los pasos que representan el camino de Cristo hacia el monte para morir en la cruz. «No podemos quejarnos. Hasta el momento hemos tenido suerte», afirmaban apenados por no poder salir.

Los feligreses todavía tienen en el recuerdo la Semana Santa del año pasado cuando la lluvia solo permitió celebrar las procesiones del Martes y Jueves Santo, además del Domingo de Resurrección. Fue precisamente la de El Calvario una de las pocas que pudo recorrer las calles más céntricas de la Villa, aunque la cofradía decidió acortar el recorrido. La principal preocupación, explican, reside en la conservación de los pasos, ya que pueden estropearse al contacto con el agua, sobre todo los llamativos mantos.

Por eso, ayer, con la lluvia cayendo sin descanso, las imágenes de La Dolorosa, el Nazareno, la Verónica, San Juan y la Flagelación llegaron solo a los soportales del templo. «Es muy difícil tener que suspender una procesión», reconocen en la cofradía. Sus miembros trabajan todo el año con la vista puesta en la Semana Santa y muchos cofrades regresan en estas fechas únicamente para formar parte de las celebraciones religiosas.

Aún así, desde la cofradía no pierden la esperanza y esperan que el tiempo les de hoy una tregua para poder celebrar el Sermón del Desenclavo y la procesión del Santo Entierro. «Dan bueno a partir de mediodía así que esperamos poder salir. Tenemos todas las esperanzas puestas en ello», reconocían. El Viernes Santo es el día más multitudinario de toda la Semana Santa maliayesa. La plaza de la iglesia se llena con numerosos fieles y turistas deseando ver el tradicional descenso de Jesús de la Cruz. Una escena que en esta ocasión se encargará de narrar Fernando Llenín, director del Instituto Superior de Estudios Teológicos de Oviedo y párroco de San José, en Gijón.

«Al no haber podido salir hoy, mañana habrá muchísima más gente. Esto se va a llenar», aseguraron ayer los cofrades, quienes hoy volverán a tener durante todo el día la vista puesta en el cielo.