La matrícula en FP sube un 8%, pero aún no da respuesta a toda la demanda empresarial

Alumnos de FP en el laboratorio del IES Número 1 de Gijón. / ARNALDO GARCÍA
Alumnos de FP en el laboratorio del IES Número 1 de Gijón. / ARNALDO GARCÍA

Las materias más demandadas son Sanidad, Informática y Comunicaciones, Administración y Gestión y Servicios Culturales

OLGA ESTEBANGIJÓN.

«La Formación Profesional tiene una importancia estratégica tanto desde el punto de vista social como económico». Lo dice quien lo conoce bien, Manuel Capellán, director general de Enseñanzas Profesionales y Aprendizaje Permanente. Baste solo un dato: el 75% de los puestos de trabajo corresponden a cualificaciones de FP. Lo recuerdan Capellán y todos los estudios, lo reclaman los empresarios e incluso la ministra Isabel Celaá la ha calificado de «joya de la corona» y se ha fijado como objetivo modernizarla. La Formación Profesional está en el centro de todas las miradas, en un momento de altas tasas de desempleo juvenil y miles de jóvenes saliendo de España para trabajar, mientras los empresarios lamentan que no encuentran mano de obra cualificada. Parece que los mensajes empiezan a dar sus frutos, porque la matrícula para cursar alguno de los más de cien perfiles profesionales diferentes de FP que ofrece Asturias ha aumentado un 8,6% respecto al año pasado.

Según los datos de la Dirección General de Enseñanzas Profesionales y Aprendizaje Permanente, en la primera fase de admisión, que se acaba de cerrar, han solicitado plaza para los grados medios y superiores un total de 8.454 jóvenes, mientras que en el mismo periodo del año pasado fueron 7.769. Ganan estos estudios, por lo tanto, 685 futuros alumnos; esto es, un 8,6%. Habrá que sumar luego los que se matriculen en la fase extraordinaria, en septiembre. Del total, 3.463 comenzarán un grado medio y 4.991, un grado superior. Los datos «son alentadores, porque demuestran el creciente interés y positiva valoración de la sociedad», se felicita Capellán, aunque advierte de que hay que seguir trabajando, entre otras cosas en la orientación profesional porque «se observa un desequilibrio entre los deseos de los ciudadanos y las necesidades del sistema productivo».

En total , en este último curso, algo más de 16.000 jóvenes asturianos han cursado Formación Profesional, incluyendo los 866 alumnos de la FP básica. Lo hacen en algunas de las más de 100 titulaciones que se pueden hacer en la región, donde existen ocho centros integrados de FP, 47 IES con oferta de esta formación y nueve centros concertados. Hay datos claros que «dan idea de que vamos por el buen camino y que la sociedad empieza a ser consciente del valor de la FP». El curso pasado había 7.500 alumnos matriculados en primer curso de FP, mientras que en primero de Bachillerato hay 6.000 y en el primer curso de grados universitarios, 4.300, recuerda Capellán. La FP asturiana expide cada año 4.500 títulos, por los 3.000 de la Universidad y hay otros 2.900 certificados de profesionalidad.

La FP, tan denostada en otros tiempos, está cambiando su imagen. Tanto interés en conseguirlo tienen la administración como los empresarios, que coinciden en la necesidad de mejora de la orientación profesional en todas las etapas y especialmente en Secundaria, para que familias y alumnos conozcan «la realidad del mercado laboral» y poder reducir los «desajustes» entre dicho mercado y la oferta de cualificaciones «que no absorbe el sistema».

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Desde la Administración regional también se avanza. De hecho, el próximo curso se implantarán dos nuevos ciclos. Por un lado, el IES de Luces, en Colunga, ofertará Ganadería y asistencia en sanidad animal, un grado superior totalmente nuevo en Asturias. Por otro, el IES Bernardo de Quirós de Mieres ha programado Desarrollo de aplicaciones web, también grado superior. Y hay tres ciclos que se transformarán: Servicios Administrativos, en el IES de Pravia, que era de FP básica, pasa a ser Gestión administrativa, uno medio; Instalaciones de producción y calor, en el IES Isla de la Deva, en Piedras Blancas, será Instalaciones frigoríficas y de calefacción; y Electromecánica de vehículos automóviles pasa a ser Carrocería, manteniéndose como grado medio.

Entre toda la oferta, las cinco familias profesionales más demandadas son Sanidad (2.74 solicitudes), Informática y comunicaciones (881), Administración y gestión (678), Servicios socioculturales y a la comunidad (591), Fabricación mecánica (515). Pero el abanico para elegir es muy amplio. En Asturias, la FP puede formar en producción agroecológica, en impresión gráfica y para ser discjokey; puede aprender a ser panadero y repostero, protésico dental o educador infantil; puede titularse en mecanizado, soldadura y calderería, cosmética capilar, robótica industrial, gestión de eventos y pesca de altura. Desde la consejería defienden que «en esta legislatura hemos tratado de sacar la FP del contexto escolar para acercarla a la sociedad y al sistema productivo», entre otras cosas con el diálogo con Fade, Cámaras de Comercio y sindicatos. «Estamos remando de forma coordinada aunque todavía no nos movemos con la velocidad que nos gustaría», dice Manuel Capellán.