El mayor estudio de contaminación del aire la vincula a los fallecimientos

R. M.GIJÓN.

Asturias está presente en el estudio que más ciudades analiza para determinar los efectos de la contaminación del aire en la salud. La investigación acaba de ser publicada en 'The New England Journal of Medicine' y toma como base los datos de micropartículas de tipo PM10 y PM2,5 de 650 ciudades de todo el mundo, entre ellas, Oviedo.

El trabajo estadístico confirma que cuando la presencia de PM10 se incrementa en concentraciones de 10 microgramos por metro cúbico de aire, se termina observando también «un aumento del 0,44% en la mortalidad por todas las causas». En lo tocante a los decesos por problemas respiratorios se encontraron subidas del 0,47% y en las enfermedades vasculares resultaron del 0,36%. Se trata de magnitudes similares a las encontradas en trabajos anteriores realizados sobre Europa, Estados Unidos y Canadá, principalmente.

Más peligrosa resulta la polución por micropartículas de tipo PM2,5. Existe «abundante evidencia de que contienen más partículas pequeñas que pueden absorber componentes tóxicos del aire y penetrar profundamente en los pulmones», recuerdan los investigadores. En su caso el estudio encuentra que incrementos de diez microgramos por metro cúbico se traducen en un aumento del 0,68% de los decesos. Otros estudios de referencia en la materia terminaron encontrando peores efectos al respecto, recoge el artículo.

Detrás del trabajo hay un grupo de 50 científicos de diferentes países, siendo uno de los coaturores Aurelio Tobías, del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua. Se trata de un departamento adscrito al Consejo Superior de Investigaciones Científicas, organismo que hace dos años ya publicó una estimación de los fallecimientos atribuibles a las micropartículas PM10 y PM2,5. Aquel estudio indicaba que entre 2000 y 2009 en Oviedo se habrían producido unas 296 muertes prematuras al año directamente relacionadas con la suciedad del aire.