Medalla de Oro a un hallazgo

El Principado concede su máxima distinción a los descubridores de Tito Bustillo, icono del arte rupestre asturiano

Interior de la cueva riosellana de Tito Bustillo./ E. C.
Interior de la cueva riosellana de Tito Bustillo. / E. C.
AIDA COLLADO / ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

No es algo muy habitual. Pero este año, el Principado decidió conceder su Medalla de Oro por partida doble. Premiará a los descubridores de la cueva de Tito Bustillo e idéntico reconocimiento otorgará a los doce centros asturianos y casas de Asturias que suman más de cien años. No había un doblete desde 2011, cuando el expresidente del Ejecutivo autonómico Rafael Fernández y el diplomático Alberto Aza recibieron la ovación más sonora de la región, también, de forma conjunta. Un año antes lo habían hecho el catedrático José Manuel Martínez Cachero y un orgulloso José Ángel Fernández Villa, en representación del SOMA-Fitag-UGT. Esta vez, el afán de conservación, ya sea de pinturas rupestres o de la identidad de los emigrantes asturianos, resultó claro merecedor de unos honores que sirven para premiar «méritos verdaderamente singulares, que concurren en personas o instituciones, cuya importancia y trascendencia para los intereses generales de la comunidad autónoma» quedan fuera de toda duda. Y con ese criterio, también, el Consejo de Gobierno acordó conceder las medallas de plata a Diego Canga Fano, Jesús (Chus) Otero -a título póstumo-, al Hospital Universitario de Cabueñes, la Federación de Cofradías de Pescadores del Principado y la Sociedad de Pescadores Las Mestas del Narcea.

Los premiados

En el caso de las medallas de oro, la distinción coincide con sus propias efemérides a celebrar. Los descubridores de la cueva de Tito Bustillo festejan este año el cincuenta aniversario de su hallazgo, el 11 de abril de 1968, que propició «el conocimiento público de uno de los yacimientos de arte rupestre más relevantes de Europa». Hoy, convertido en enclave de referencia internacional «por su conjunto artístico único». Estos descubridores tienen nombre y apellidos propios. Son Ruperto Álvarez Romero, Eloísa Fernández Bustillo, Jesús Manuel Fernández Malvárez, Pilar González Salas, Adolfo Inda Sanjuán, Amparo Izquierdo Vallina, María Pía Posada Miranda, Elías Pedro Ramos Cabrero, Fernando López y Celestino Fernández Bustillo; estos dos últimos, ya fallecidos. Fue, precisamente, la muerte prematura de Celestino 'Tito' Bustillo, en un accidente de montaña, pocas semanas después del descubrimiento, lo que propició que la cueva llevara su nombre.

Historia sin parangón

La repercusión de este acontecimiento a lo largo de las últimas cinco décadas es, según destaca el Principado, de una magnitud «equiparable al valor artístico y al potencial turístico del enclave». La cueva fue protegida en 1970, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 1985, como posteriormente, en 2007, también lo fue su entorno. Desde 2008, está incluida en la Lista de Patrimonio Mundial junto con el resto de cuevas de arte rupestre cantábrico.

La importancia histórica de los primeros centros asturianos no se queda atrás. Entre las razones argumentadas por el equipo de Gobierno autonómico para su elección, destaca su labor fundamental de apoyo a la emigración y su extraordinaria vocación solidaria. Y valoran, además, «la transmisión de valores que hacen únicas a las colectividades del Principado en todo el mundo».

Otero recibe la medalla a título póstumo por su impulso a los trasplantes de órganos

Con esta decisión, el Gobierno rinde homenaje al Centro Asturiano de México; Centro Juventud Asturiana de Siero y Noreña en Buenos Aires; Asociación Civil Unión y Progreso Social y Recreativa Residentes del Ayuntamiento de Degaña en la República Argentina; Sociedades, Clubes y Uniones de La Habana; Centro Asturiano de Buenos Aires; Centro Asturiano de Mar del Plata; Centro Asturiano Casa de Asturias del Uruguay; Centro Asturiano de Santa Fe; Centro Asturiano de Mendoza; Centro Asturiano de Rosario; Centro Asturiano de Tampa y Centro Asturiano de Madrid. Todos ellos ven ahora reconocida su lucha de más de un siglo por fortalecer el cordón umbilical que les une al Principado.

Pescadores y sanitarios

En la mar y los ríos de la región han recaído dos de las cinco medallas de plata de este año. Así, el Consejo de Gobierno ha reconocido el trabajo de la Federación de Cofradías de Pescadores del Principado por su «contribución al mantenimiento de la actividad pesquera en un momento difícil para los profesionales». La Sociedad de Pescadores Las Mestas del Narcea, por su parte, se lleva la medalla por sus proyectos para mantener la población de salmones y truchas en los ríos asturianos.

La sanidad del Principado también se ha bañado de plata a través de dos figuras: el Hospital de Cabueñes, que este año cumple medio siglo y Chus Otero, médico que recibe el galardón a título póstumo por sus más de treinta años como coordinador de trasplantes del Principado. Diego Canga Fano, jefe del gabinete del presidente del Parlamento Europeo Antonio Tajani, también ha sido premiado por su defensa de la región en las instituciones europeas y como promotor de la asociación de emigrantes Compromiso Asturias XXI.