Los médicos alertan de que las consultas estarán «bajo mínimos» todo el verano en Asturias

Varias personas aguardan su turno ante la ventanilla de un centro de salud gijonés. / LUIS SANTIAGO
Varias personas aguardan su turno ante la ventanilla de un centro de salud gijonés. / LUIS SANTIAGO

En Gijón, se están dando citas para dentro de doce días y en el oriente «la situación es límite. Si uno se pone de baja, no hay sustituto posible»

LAURA MAYORDOMOGIJÓN.

María, vecina de Gijón de 27 años, llamó el jueves a su centro de salud, el Severo Ochoa, para pedir cita con su médica. «Padezco alergia de forma crónica y estoy llevando un tratamiento inyectable que no me está haciendo absolutamente nada. Necesito con bastante urgencia que me receten algo con corticoides para bajar la inflamación de la laringe y renovar mi tratamiento para que cesen los estornudos y el malestar diarios», cuenta la joven, que compagina su principal actividad laboral con actuaciones musicales con las que se saca un sobresueldo. De ahí la «urgencia» de que la vea un médico. Pero su doctora no está estos días, le explicaron. No estará hasta el 3 de julio. Le dieron una alternativa: pasar consulta con otro médico. Pero hasta el 2 de julio, nada. «Me dijeron que faltaban seis facultativos, bien por vacaciones, bien por bajas, y que era lo más pronto que me podían dar cita». La joven expresó su malestar por tener que aguardar doce días para ser atendida. Entonces, le plantearon otra opción: «que vaya a urgencias. Pero luego pasará lo de siempre, allí me dirán que eso no es una urgencia, que vaya a mi médico de cabecera...».

El centro de salud Severo Ochoa es, de los del Área Sanitaria V, en el que ayer faltaban más médicos. En total, de las 165 consultas de esa área, había 39 cerradas. La semana pasada hubo días en que la situación fue bastante peor. La previsión es que a partir del día 25 ya estén incorporados prácticamente todos los facultativos que asumirán una plaza por el reciente concurso de traslados. En ese momento, la situación será como la de veranos anteriores. Es decir, durante los tres meses estivales, faltarán el 25% de los médicos de familia habituales. Y no habrá sustitutos. Básicamente, porque no hay profesionales a los que poder contratar. «No es cicatería», remarcaba hace unos días el consejero de Sanidad, Francisco del Busto.

El caso es que las consultas de Atención Primaria estarán «todo el verano bajo mínimos», advierten desde el Simpa. «Que esta situación iba a llegar ya lo anunciamos hace años. Es la crónica de una muerte anunciada», se queja el presidente del Sindicato Médico, Javier Alberdi.

En Gozón, la falta de un pediatra -por la baja de la titular de la plaza- ha llevado a los vecinos a concentrarse ante el Ayuntamiento. El lunes volverán a protestar. Esta vez, ante el centro de salud. Están preocupados porque, afirman, en verano la presión asistencial aumenta de la mano de los cientos de turistas que eligen el concejo para pasar sus vacaciones. Y lo que les trasladó el alcalde, Jorge Suárez, tras reunirse con la gerencia del Área Sanitaria III, no ha hecho más que aumentar su inquietud. «El problema es la falta de especialistas. No han encontrado a nadie que quiera cubrir el servicio temporalmente», explicó el regidor.

Los problemas de falta de facultativos -y en muchas áreas también de personal de enfermería- se están revelando ya, sobre manera en las alas de la región. En el Oriente, los propios profesionales sanitarios dicen encontrarse en una situación «límite». Con jornadas de «280 horas de media» al mes propiciadas por la merma del personal y las reducciones de jornada de parte de la plantilla, señalan fuentes médicas. El incremento de población -tanto por la afluencia de turistas a una comarca que aglutina la mitad de las plazas hoteleras de Asturias como por las segunda residencias- llevaba a que «otros años se reforzaran las tardes y los fines de semana desde julio». Sin embargo, este será «el peor verano que se plantea», dicen. «Ni siquiera se van a poder cubrir todos los dispositivos de urgencias», sostiene un médico con diez años de experiencia en el área.

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Los puntos «críticos» son los centros de salud de Ribadesella y Llanes. «La situación es límite hasta el punto de que si se pone uno de baja no hay retén», dicen. «No hay gente y este año no va a venir nadie a trabajar», apuntan.

En la otra punta de la región, en el occidente, «ya antes nos faltaban médicos y ahora, con las vacaciones, no los podemos sustituir». Así resume la situación el gerente del Área Sanitaria II, Carlos Pintado. De esta manera, la única solución para garantizar la asistencia será la que, en general, se aplique en toda Asturias: que los médicos que se quedan asuman los pacientes de los compañeros que están de vacaciones. «Los datos de otros años nos dicen que se puede asumir perfectamente», asegura. «La población tiene que estar tranquila», subraya en la misma línea María Ángeles Miranda, gerente del Área Sanitaria I, donde están reorganizando agendas «para que la asistencia sanitaria sea la correcta».

Sin cardiólogos

Eso en cuanto a la Atención Primaria, pero los problemas se replican también en la Especializada. Por ejemplo, en Cangas del Narcea, a la baja -desde marzo- sin cubrir del único nefrólogo del Hospital Carmen y Severo Ochoa, se suman ahora las ausencias temporales -bien por vacaciones, bien por permisos- de los únicos médicos de los servicios de cardiología, urología u otorrinolaringología. La instrucción del Sespa es que los pacientes con patología cardiológica aguda o coronaria sean derivados al HUCA para su valoración o ingreso, si procede. Lo mismo, con las urgencias de urología. «Es una disminución de la calidad asistencial brutal», denuncian desde el sindicato Usipa.

En el Hospital Valle del Nalón ya no se dan citas en el servicio de cardiología hasta al menos el mes de septiembre. Así se lo han confirmado a varios pacientes, cuyas revisiones han sido anuladas desde Atención al Paciente, adonde se han dirigido para interponer las correspondientes quejas. El centro hospitalario cuenta con una plantilla de dos cardiólogos. En la actualidad, uno de ellos está de baja y el otro se incorporó recientemente a su nuevo puesto en Avilés, por lo que ahora mismo no hay médicos que atienden la consulta.

También en el oriente hay preocupación, sobre todo en las Urgencias. A las del Grande Covián llegan precisamente muchos de los pacientes que no pueden ser atendidos en los centros de salud. Desde la gerencia indican que están «trabajando» en la definición de los dispositivos, sin aportar más información. «La gerencia no está avisando a la población de lo que va a pasar», afea el personal que vive en primera persona la falta de médicos.