Los mejores docentes de Asturias

Los mejores docentes de Asturias

Cinco profesores de la región optan a los premios Educa ABANCA, que se fallan hoy

EUGENIA GARCÍA GIJÓN.

Han superado la criba entre 1.800 candidaturas, están entre los cincuenta finalistas y hoy alguno de los cinco profesores asturianos que encabezan esta página podría proclamarse como Mejor Docente de España 2018 en los Premios Educa Abanca. Hay un premio aún mayor: haber sido propuestos a estos galardones por sus propios alumnos, compañeros o padres.

En Educación Primaria, son dos las profesoras nominadas. Merce Maribona lleva dieciocho años en la docencia, que actualmente ejerce desde el CRA de Castrillón-Illas. Es directora de la Escuela de Naveces y defiende que una buena educación «es aquella que fomenta el desarrollo de capacidades y que enseña al alumno a ser persona antes que a saber contenidos». Sus metodologías se basan en la experimentación y el juego, «proporcionando al alumnado materiales de elaboración propia que permitan el desarrollo de distintas habilidades».

«Creo que los alumnos están hartos de que se utilicen los libros de texto de manera machacona», defiende la también nominada Carla Menéndez. Comenzó a trabajar en el año 2010 y actualmente lleva dos como maestra de Infantil en el Colegio Príncipe de Asturias, en Gijón. Este curso preguntó a sus alumnos en qué querían trabajar y ellos -que ven las pieles de sus padres, abuelos, hermanos...- decidieron hacerlo sobre tatuajes. «Sirven para trabajar tres áreas: el conocimiento de uno mismo y del entorno, el lenguaje y la comunicación y la representación», sostiene. Es solo uno de los ejemplos de los proyectos que le permiten desarrollar «un trabajo lúdico, significativo y participativo». Asimismo, introduce la educación sexual desde los 3 años, porque estima que «hace falta formación para evitar desfases y faltas de respeto. «Me da rabia que se encasille como una materia que se limita a relaciones sexuales y prevención de enfermedades, cuando a través de ella se puede trabajar el respeto, identidad sexual, los estereotipos, la igualdad...».

«Los chavales están hartos de que se utilicen los libros de texto de forma machacona»

En Educación Primaria, uno de los nominados es Carlos García Junco. Con apenas seis años de experiencia, trabaja desde hace tres en el colegio la Inmaculada de Oviedo como maestro de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje con alumnado con necesidades educativas específicas. Una de sus máximas es que la buena educación «debe partir del respeto, tanto en cuanto al trato como a los ritmos de aprendizaje», y eso mismo defiende en su libro '¿A qué jugamos? Inclusión del alumnado con Trastorno del Espectro Autista en el recreo', un estudio en el que desvela cómo el patio del recreo es un espacio educativo más que debe seguir los principios de equidad e inclusión educativa. «No podemos pretender que todos los niños aprendan de la misma manera y a la misma velocidad», asegura, y defiende que «la mejor metodología es aquella que se adapta a las demandas de cada alumno».

Elisa Beltrán es la más veterana. Profesora del colegio ovetense Santa María del Naranco, opina que «no puede haber objetivos, contenidos ni estándares de evaluación que estén por encima del desarrollo personal, social y emocional de los alumnos». «Con los años -es profesora desde 1994- he descubierto que un buen docente debe tener un buen abanico de métodos que le ayuden, como el aprendizaje basado en proyectos, la gamificación o la robótica, pero ante todo debe ser capaz de emocionar a sus estudiantes».

El único profesor universitario nominado, Alejandro Rodríguez, coincide con ella en que la emoción es un ingrediente fundamental en las aulas. Aunque es canario, desde hace una década es profesor del grado de Maestro en Primaria en la Universidad de Oviedo, desde donde conjuga la transmisión de contenidos con «una implicación total». Los mejores docentes de Asturias no conciben otra forma de enseñar.