Un mercancías sufre el sexto descarrilamiento de trenes en ocho meses

Operarios del Adif analizan el estado de la vía junto al mercancías descarrilado. / PABLO LORENZANA
Operarios del Adif analizan el estado de la vía junto al mercancías descarrilado. / PABLO LORENZANA

La red de Feve concentra desde noviembre esta cadena de incidentes. La salida de vía impidió a diez servicios de viajeros el paso entre Lieres y Nava

R. MUÑIZ / M. ALONSO GIJÓN.

Un tren de mercancías que transportaba bobinas descarriló ayer a las 12.38 horas cuando circulaba a la altura de Rianes (Siero), en la línea entre El Berrón y Santander. El incidente no provocó daños personales, pero obligó a cortar el tráfico a los cercanías y regionales. Renfe trató de poner autobuses y taxis entre Nava y Lieres para las conexiones afectadas, que fueron nueve cercanías de la línea Oviedo-Infiesto y un regional de Santander a la capital asturiana. A las 14.45 horas los operarios desplazados por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) lograron asegurar el paso y reabrir el tráfico ferroviario.

Fueron por tanto poco más de dos horas de corte, un incidente menor de no ser por la frecuencia con la que se viene repitiendo. Desde el 30 de noviembre supone el sexto descarrilamiento de un tren en la red de ancho métrico, esto es, la tradicionalmente asociada a Feve. Si a ello se suma el reciente desprendimiento de la bóveda de un túnel (el del Carbayín), y la supresión durante una semana del servicio entre Moreda y Collanzo por la avería de una unidad, la conclusión no puede ser otra que la de que la degradación del ancho métrico está entrando en una nueva fase, y que solo la fortuna y la habilidad de la plantilla está logrando que lo haga hasta ahora sin víctimas.

La cadena de descarrilamientos comenzó el 30 de noviembre, al desplomarse un talud en El Entrego, provocando la salida de vía de una unidad de pasajeros. En enero hubo un descarrilamiento entre Trubia y Grado al colisionar un cercanías con unas vacas, mientras en Parres a la salida de un túnel otra segunda máquina se salió de las vías. En marzo fue un argayo el que expulsó de su ruta a un tren que circulaba cerca de Arriondas, en un tramo en el que por suerte el convoy encontró tierras y rocas que le impidieron llegar al río. A finales de julio otro cercanías descarrilaba, de nuevo, en El Entrego.

La sucesión de problemas evidencia que ejecutar el plan de cercanías diseñado con más de 600 millones es una cuestión de seguridad que admite poca discusión política. Al respecto, en los últimos días el Ministerio de Fomento, a través de Adif, ha licitado la redacción de la primera duplicación de vía incluida en esa programación. Ofrece un máximo de 712.219 euros a la consultora que le diseñe las obras para desdoblar el tramo La Carrera-Pola de Siero, de unos dos kilómetros. «La línea actual en el tramo está formada por una vía única electrificada donde coexisten la línea C-6f Oviedo-Infiesto apeadero del servicio de cercanías, la línea R-2 Oviedo-Santander de media distancia y mercancías», describe el pliego del concurso. Poner una vía adicional es una necesidad «para aumentar la capacidad», razona.

El proyecto incluirá la remodelación de la cabecera norte de la estación de Pola de Siero, además de la reordenación de la playa de vías. Los aspirantes tienen hasta el 17 de septiembre para formalizar su oferta y el adjudicatario dispondrá de un año de margen para el trabajo, lo que situaría la obra para el año 2020.

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