Millones de pequeños crustáceos 'invaden' setenta kilómetros de costa

Millones de crustáceos cubrieron por completo la arena de la playa gozoniega de Xagó. / TAREK HALABI

Los expertos explican que estos anfípodos llegan vivos a las playas, pero después mueren por la falta de agua

ALICIA GARCÍA-OVIES LUANCO.

Millones de pequeños crustáceos varan desde ayer a lo largo de más setenta kilómetros de costa asturiana. Se trata, según los expertos, de una variedad de anfípodos que se han visto afectados por una incidencia térmica y una derivación de corrientes. Los animales, que mueren a causa de la escasez de agua una vez llegan a la orilla, han cubierto por completo los arenales de San Juan de Nieva, Playón de Bayas, Luarca, Tapia de Casariego y especialmente el de Xagó, en Gozón, donde durante el día de ayer era casi imposible encontrar algo de arena libre.

Miembros de la Coordinadora para el Estudio y Protección de las Especies Marinas (Cepesma) comprobaron que los animales llegan a los arenales vivos y en buen estado, pero que terminan muriendo al pasar varios minutos en la arena y secarse. «Hemos recogido muestras de distintas zonas y hemos mantenido a los animales dentro del agua, donde han seguido vivos sin ningún problema», explicó el presidente de la entidad, Luis Laria. Este análisis ha permitido descartar que este fenómeno estuviese causado por un elemento químico, como se temió en un primer momento, lo que llevó al Colectivo Ecologista de Asturias a reclamar a la Consejería de Infraestructuras y Medio Ambiente y a la de Agroganadería y Recursos Autóctonos la recogida de muestras.

Los crustáceos, que miden poco más de un centímetro, viajan en grandes masas, son pelágicos y viven lejos de la costa, de ahí que este suceso sea peculiar.

Se apunta al estado actual de las mareas como el causante de este fenómeno, que durante el día de ayer hizo además que muchas personas se acercaran a los arenales afectados para fotografiar a los pequeños crustáceos. «Es un hecho anecdótico», planteó Laria, aunque, recordó, no es la primera vez que se da en el Principado. En 2007 la playa de Serantes, en Tapia de Casariego, también se cubrió de estos ejemplares, aunque la cantidad varada fue mucho menor.

Laria no descartó que estos crustáceos sigan llegando a la costa asturiana durante los próximos días. «Dependerá de las mareas y de las corrientes marinas», añadió, aunque matizó que lo más probable es que sigan varando miles de millones más. «Son masas muy importantes, que son visibles desde distintos puntos de la costa, tanto en Xagó como frente al Museo de las Anclas se han localizado grandes masas que posiblemente sigan llegando a las playas hasta que no cambie la corriente», explicó.