El móvil, «mejor a partir de los 13 años»

María Zabildea, durante el taller de Empantallados en el colegio Peñamayor. / E. C.
María Zabildea, durante el taller de Empantallados en el colegio Peñamayor. / E. C.

Antes de entregar un teléfono «hay que estar preparados como padres y hablar con los hijos», afirma María Zabildea

EUGENIA GARCÍA

Nacen prácticamente con un 'smartphone' en la mano, pero que sean nativos digitales y casi instintivamente sepan utilizar las nuevas tecnologías no quiere decir que vayan a hacer un buen uso de ellas. A no ser que se les eduque para ello. Y los padres no pueden ser ajenos, sino que deben comprender que «viven en una sociedad multipantallas de la que no podemos excluirles, pero sí acompañarles y educarles». Es uno de los aspectos sobre los que incidió la periodista María Zalbidea durante la sesión del taller de educación digital para padres que impartió esta semana en el colegio de fomento Peñamayor, con motivo del día de la internet segura.

Según el estudio 'El impacto de las pantallas en la vida familiar' realizado por la consultora GAD3 para la plataforma de educación digital para familias Empantallados, cuatro de cada diez padres afirman que las pantallas suponen una fuente habitual de conflicto con los hijos. Ayudar tanto a unos como a otros a construir una relación sana con la tecnología es el propósito de este taller en el que la autora del blog 'Cosiendo la brecha digital' aborda con las familias los riesgos y oportunidades de internet.

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Preocupaciones

¿Cuáles son las principales preocupaciones de los padres? «Muchos citan el ciberacoso y la relación con los desconocidos, pero hay otros peligros que sin ser tan espectaculares son mucho más comunes e igualmente perjudiciales». Son, por ejemplo, el acceso a contenidos inadecuados, la sobreexposición de la imagen o la pérdida de tiempo. Según los expertos, la única manera de hacer frente a estas situaciones es prevenir. «Esto no va de tecnología, sino de educar en la vida real. A veces el mejor consejo es charlar con tus hijos: comentar las jugadas, que noten que puedes ser un interlocutor válido».

Tal y como insistió Zalbidea, «es importante medir la temperatura tecnológica del hogar y preguntarse qué relación tenemos los adultos con la tecnología, si nos da miedo o somos capaces de afrontarla con naturalidad». «Hay que entender que su generación es distinta, interactiva. Y cuando comienzas a afrontar ese miedo a lo desconocido que todavía es bastante habitual y comprendes en qué redes están y qué indicios pueden hacer pensar que su relación con la tecnología no es sana, podemos aprender a protegerles», aseguró.

Señales de alerta

Las señales de alerta son cambios físicos o emocionales tales como «ansiedad, pérdida o ganancia de peso, alteración del sueño, cambios en las notas....». Y la herramienta más eficaz es la prevención. «Antes de poner en manos de nuestros hijos el primer móvil tenemos que estar preparados como padres y, sobre todo, haber hablado con ellos. Prepararles y prepararnos, porque creo que el exceso de conectividad al que estamos acostumbrados hace que adelantemos ese momento, a pesar de que según casi todas las encuestas, es mejor no darlo antes de los trece años».