Muere un hombre arrollado por un tren en Siero al intentar salvar a su perro

Un tren circulando en las inmediaciones del apeadero de Xixún donde tuvo lugar el suceso. / PABLO NOSTI
Un tren circulando en las inmediaciones del apeadero de Xixún donde tuvo lugar el suceso. / PABLO NOSTI

El animal se escapó e invadió las vías. La víctima no se dio cuenta de la presencia del convoy y el maquinista no tuvo tiempo para frenar

JUAN VEGASIERO.

Un hombre de 60 años de edad y vecino de Noreña, S.F.R, falleció ayer tras ser arrollado por un tren a escasos doscientos metros del apeadero de la localidad de Xixún, perteneciente a la parroquia sierense de La Carrera. El suceso tuvo lugar, aproximadamente, a las doce del mediodía. Según confirmaron la Guardia Civil y Feve, la víctima se encontraba en las inmediaciones de las vías con su perro, cuando, en un momento dado, este se le escapó invadiéndolas. Tras salir detrás del can, no se percató de que un convoy se acercaba. El maquinista no tuvo tiempo para detener el tren y arrolló al hombre y a su mascota ocasionándoles la muerte en el acto.

S.F.R residía de manera habitual en Noreña pero disponía de una vivienda en Xixún a la que acudía, según relatan algunos de sus vecinos, «frecuentemente para cuidar del huerto que tenía». Alfredo Peregrina García, residente en la zona, aseguró que tenía una relación vecinal «cordial» con el fallecido y que el suceso le pilló por sorpresa: «Yo acababa de llegar cuando de repente vi que la zona de las vías estaba llena de Guardia Civil y lo primero que pensé fue que había sido algún vecino del pueblo». «Se marchó de una manera horrible, es una tragedia», lamentó.

A algunos de los vecinos, que vivieron casi en directo el suceso, les parece «inexplicable» que haya podido suceder en ese tramo férreo: «Se trata de una recta inmensa muy larga y el tren siempre va a velocidades muy bajas al aproximarse a la estación, fue muy mala suerte que no se diese cuenta».

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Según informaron desde la Guardia Civil, a las 12.23 horas se recibió la comunicación de una persona por el atropello de un tren de Feve que, en ese momento, cubría el trayecto en la línea Gijón-Pola de Laviana y que circulaba en sentido Langreo. Una comitiva judicial compuesta por un médico forense y la policía judicial de la Guardia Civil se trasladó hasta el lugar de los hechos para dar cuenta del fallecimiento y levantar el cadáver - a las 13.45 horas-, que, posteriormente, sería trasladado al Instituto de Medicina Legal de Oviedo.

Durante el tiempo que los cuerpos de seguridad del Estado estuvieron en la zona, la linea permaneció cortada durante casi dos horas. Los pasajeros de los trenes que debían pasar por la zona del suceso fueron traladados en taxis dependiendo de su destino: los que se dirigían en sentido Gijón fueron enviados a El Berrón (Siero) para que, desde allí, puediesen montarse en otro tren que les llevase a su destino. Por otra parte, los que circulaban sentido Pola de Laviana, fueron llevados a Bendición, en el límite del concejo de Siero con Langreo para continuar su viaje. Tras el levantamiento del cadaver la linea volvió a su normalidad horaria.