«Es un dolor terrible. Somos como una familia. Esto es una desgracia»

Elsa Lorences, tercera víctima mortal del accidente en Corias. / E. C.
Elsa Lorences, tercera víctima mortal del accidente en Corias. / E. C.

Elsa Lorences, de 18 años, no pudo superar el grave traumatismo craneoencefálico que le produjo la brutal colisión del pasado domingo

BELÉN G. HIDALGO TINEO.

Elsa Lorences no logró superar las graves heridas, un traumatismo craneoencefálico severo que la tenía ingresada desde el pasado domingo en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) después de sufrir un brutal accidente de tráfico cuando se dirigía a Cangas del Narcea. A mediodía de ayer, Elsa fallecía. Tenía 18 años. Esta tinetense es la tercera víctima mortal de la colisión que tuvo lugar el domingo en la carretera AS-15, a la altura de San Pedro de Corias, en la que también murieron otros dos jóvenes, Tania Fernández, de Gijón, y Sergio Menéndez, de Tineo, y cuyos funerales se celebraron ayer.

Permanecen ingresadas otras dos personas que se están recuperando de sus heridas: el conductor del Citroën Xsara, en el que viajaban las víctimas mortales, y el de la furgoneta contra la que chocaron.

Elsa Lorences había estudiado en el instituto Concejo de Tineo y este curso había iniciado su formación en una especialidad de fisioterapia en Oviedo.

«La peor noticia para el municipio se ha confirmado. Trasladamos nuestro más sentido pésame a la familia, muy conocida y querida», decía el alcalde de Tineo, José Ramón Feito, quien había decretado tres días de luto, con las banderas a media asta, tras conocerse los dos primeros fallecimientos, el domingo.

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Consternado por las consecuencias de este accidente, el regidor, que el lunes había visitado a los abuelos de Elsa, recordaba que la joven formaba parte de una familia «muy trabajadora, muy luchadora, que lleva toda la vida trabajando en la ganadería». Feito fue compañero de escuela de Paco Lorences, el padre de la joven fallecida. En el pueblo natal de la joven, El Pedregal, los vecinos estaban conmocionados.

«Es un dolor terrible», reconocía Aladino Menéndez. «Aquí todos nos conocemos. Somos como una familia. Esto es una desgracia», destacaba este vecino que vive a apenas unos metros de la familia Lorences.

«Elsa era preciosa. Parecía modelo. Pero cuando la vida se atraviesa, no puedes hacer nada», añadía con la voz entrecortada. «Se me parte el corazón», acertaba a decir Menéndez.

«Alegre y extrovertida»

Aunque Elsa estudiaba en Oviedo una especialidad de fisioterapia, no dudaba en echar una mano en casa, en el negocio familiar, siempre que era necesario. Su familia se dedica al ganado de leche; primero sus abuelos y después sus padres tomaron el relevo.

Todo eran buenas palabras a la hora de recordar a Elsa. «Era muy buena nena», decía otra vecina. «Una chica muy alegre y extrovertida. Elsa era guapísima. Su familia son muy buena gente», añadía otra mujer, que lamentaba además que hubiera encontrado la muerte cuando iba a trabajar en un bar «para ganarse su propio dinero».

El dolor por la muerte de Elsa Lorences se unió ayer al duelo del concejo, que esa misma tarde despedía a Sergio Menéndez.

«Todos lloramos. Es injusto que se muera una chica tan joven, con toda una vida por delante», repetían en El Pedregal, sin dejar de olvidar a los otros dos fallecidos en el mismo accidente. «El dolor es algo que sentimos todos los vecinos del pueblo. Todos estamos consternados con lo que ha pasado».

 

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