Tráfico multa a siete asturianos al día por usar el móvil mientras conducen

Tráfico multa a siete asturianos al día por usar el móvil mientras conducen
Un conductor, en su vehículo, hablando por el teléfono móvil. / IGNACIO PÉREZ

Un estudio estima que la siniestralidad por esta distracción caería un 30% si al usuario se le hiciera pagar los gastos, algo que la DGT valora

RAMÓN MUÑIZ GIJÓN.

El nuevo director general de Tráfico, Pere Navarro, le ha declarado la guerra al uso del móvil mientras se está al volante. El Reglamento General de Circulación penaliza desde 2003 esta distracción con tres puntos del carné y multa de 200 euros, que queda en la mitad de abonarse antes de 20 días. Es también la utilización del teléfono una fuente constante de despistes, accidentes y multas en la región.

Entre los años 2011 y septiembre de 2017 la Dirección General de Tráfico (DGT) tramitó en Asturias 22.896 multas por «uso de teléfono móvil o aparato similar» mientras se conduce. Suman notificaciones por un monto total de 4,5 millones sin el descuento del pronto pago, según datos recabados por 'El confidencial' y analizados por este periódico.

Aunque es una distracción común, fácil de observar en las carreteras de la región, lo cierto es que su persecución muestra un resultado irregular. En 2012 se cursaron 4.512 multas por este motivo, mientras cuatro años después eran un 48,88% menos. Se trata de una progresión aparentemente favorable, pero que se compadece mal con la preocupación que estos despistes generan en el equipo de Pere Navarro.

Desde 2011 las multas tramitadas en la región suman 4,5 millones de euros

En 2017 el abuso del móvil propició el 2,8% de las denuncias a los automovilistas asturianos, que por esa vía se están dejando cerca de 7.000 puntos del carné al año. La estadística señala que los agentes de la Guardia Civil sorprenden con las manos en el teléfono móvil a unos siete conductores al día.

El peligro de este abuso resulta evidente. El conductor pierde de vista la carretera unos instantes, dejando de atender al tráfico y las señales. Su movimiento hacia el teléfono acostumbra a llevar consigo un cambio de dirección del vehículo. La DGT calcula que el automovilista pierde así un 25% de la información necesaria de su entorno, lo que resulta fatal especialmente en cruces.

Navarro viene advirtiendo de que la normativa fue anterior al auge de los sistemas de mensajería tipo 'whatsapp' y los navegadores que exigen de la manipulación manual para conocer la dirección de destino. El director general ya ha anunciado una adaptación que pasaría por endurecer las sanciones, equiparándolas con las de alcoholemia, costando de cuatro a seis puntos, pero sigue manteniendo otras opciones abiertas.

Esta semana por ejemplo la consultora de movilidad Pons Seguridad Vial presentó un estudio en el que calcula que entre el 30 y el 40% de la siniestralidad provocada por este tipo de distracciones se evitaría obligando al infractor a pagar los daños patrimoniales generados. La investigación cifra en 500 las personas que habrían perdido la vida el año pasado por culpa del uso del móvil y entre 120 y 200 las que se habrían salvado de aplicar su solución. La DGT respondió a la información comunicando en su perfil en una red social que estudiaría una reforma de Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en Vehículos en este sentido.

La idea ya cuenta con detractores. El club RACE consideró «desproporcionada» la iniciativa. El argumento del colectivo es que el conductor no usa el móvil más porque piense que en caso de accidente vaya a ser el seguro el que corra con los gastos. RACE admite la envergadura de un problema sobre el que hizo una encuesta en la que cuatro millones de conductores reconocían chatear mientras conducían. De ser cierto, los agentes solo estarían sancionado al año a uno de cada 44 infractores.

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