El número de mujeres con testamento vital duplica al de hombres en Asturias

El número de mujeres con testamento vital duplica al de hombres en Asturias
Un paciente es atendido en una unidad de cuidados paliativos. / JOSÉ RAMÓN LADRÁ

6.544 asturianos han registrado su documento de instrucciones previas. Son seis por cada mil habitantes, por encima de la media del país

AIDA COLLADO GIJÓN.

La enfermedad y la muerte tratan a todos por igual, sin atender a razones de sexo. Sin embargo, la forma de enfrentarlas es bien distinta. Muestra de ello da el Registro de Instrucciones Previas del Principado, en el que ya han depositado su testamento vital 6.544 asturianos. Más de 4.000 son mujeres, por lo que el número de féminas que ha querido dejar constancia de su voluntad de forma anticipada casi duplica al de varones, que no llega a los 2.500.

El por qué es difícil de explicar. «Todo depende del interés que tengas en decidir sobre ti mismo, respecto a tu vida, tu salud, el destino de tus órganos y tu propio cuerpo», reflexiona el presidente del Comité de Bioética y responsable del Registro de Inscripciones Previas del Principado, Sergio Gallego.

Asturias se sitúa en estos momentos -siempre está en un tira y afloja con Aragón- comola séptima comunidad con más testamentos vitales del país. Según los datos que maneja el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, actualizados el pasado mes de octubre, 6,32 asturianos de cada mil habían regularizado sus documentos en la comunidad. Un porcentaje que palidece ante países como Estados Unidos, donde su implantación alcanza a un 6% de la población. Así que «más que a lo cuantitativo», Gallego presta atención a lo «cualitativo», a que «hoy puedo decidir cómo quiero que me traten, puedo decidir mi destino y dejar instrucciones claras de mis deseos si mañana, por ejemplo, sufro de Alzheimer».

Aunque este tipo de pensamiento no tiene edad, lo cierto es que la mayoría de la gente da un paso al frente a medida que va cumpliendo años. Por eso,3.805 de las inscripciones asturianas corresponden a personas de más de 65 años. Entre 51 y 65 años, hay 2.180 personas que pasaron por el registro autonómico. Entre 31 y 50, descienden hasta los 1.022 y los más jóvenes, mayores de edad pero menores de treinta años, no superan los 106 documentos.

Una de las razones que más acerca a los asturianos al registro, comenta Gallego, es la sensación de descanso que experimentan una vez han regularizado sus testamentos. «Mucha gente se va contenta, porque le ha quitado un peso a su familia, a la que no le van a dejar la complicada decisión de, en determinadas circunstancias, tratarle o no, sedarle o no», explica.

Otros solo quieren asegurarse a través del único registro «legal, oficial», que existe para ello de que sus órganos serán donados, tal y como es su deseo. Hay varias normas que hacen referencia al destino de los restos biológicos del finado. La Ley de Investigación Biomédica, apunta Gallego, dice que «salvo que el fallecido haya dejado dispuesto lo contrario, se pueden tomar muestras biológicas» de su cuerpo. También la ley que regula las técnicas de reproducción asistida recoge que un «marido» podrá dejar autorizado en su testamento, ante notario, o en su documento de instrucciones previas, que su semen sea utilizado para que su esposa se quede embarazada hasta doce meses después del fallecimiento.

En Asturias también hay un biobanco de cerebros para investigación. En este caso, ceder el órgano a la ciencia conlleva un tipo de consentimiento específico, que puede incluir el documento de voluntades anticipadas.

Cómo hacerlo

Tal y como explica Gallego, realizar este trámite sale barato no solo en dinero, también en esfuerzos. Quien esté interesado en inscribirse, puede elaborar el documento ante notario -corriendo con el coste del mismo- y enviar la solicitud de inscripción. Pero también puede acudir, directamente y sin más preámbulos, al registro y aportar la documentación requerida. Otra posibilidad es hacerlo desde casa. «Todos los documentos están colgados en la web de Astursalud. Allí hay un modelo para cubrir con 'x', que han de firmar tres testigos, y puede enviársenos por correo», amplía Gallego.

Aunque Asturias está bien situada en el ranking nacional, todavía queda mucho trabajo por hacer para sensibilizar a la población. Su tasa aún está lejos de los 10,87 documentos por cada mil habitantes que presenta Navarra, seguida del País Vasco (10,64) y Cataluña (10,01).

En el extremo contrario, Extremadura, donde menos de dos habitantes por cada mil hacen testamento vital o Murcia, cuya tasa no llega a tres.

No obstante, el Principado ha realizado un largo camino desde 2008. De hecho, en enero de 2013 solo contabilizada 3.805 testamentos de este tipo. Desde entonces, su número ha ido aumentando casi a razón de 600 por año.

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