La piscina de Navia contará en 2017 con una pionera caldera de pacas forestales

Instalaciones de la piscina municipal de Navia (izquierda) y del instituto Galileo Galilei, que podrían compartir el suministro de la planta. /
Instalaciones de la piscina municipal de Navia (izquierda) y del instituto Galileo Galilei, que podrían compartir el suministro de la planta.

El proyecto, valorado en 1,7 millones de euros, está impulsado por un consorcio de entidades y cuenta con financiación de la Unión Europea

I. GÓMEZ NAVIA.

Las energías renovables parecen haber encontrado un gran aliado en el Ayuntamiento de Navia. Después de apoyar iniciativas privadas como la planta de cogeneración con biomasa de Ence y la planta de producción de biogás a partir del aprovechamiento de purines de Biogastur y Central Lechera Asturiana, ahora se convierte en parte activa de un consorcio de entidades públicas y privadas de la región que ha elegido la villa para instalar una planta pionera de combustión de pacas de residuos forestales.

Es un novedoso sistema de generación de energía que Navia aprovechará para climatizar la piscina municipal de La Granja y producir electricidad que, según avanzó el alcalde, Ignacio García Palacios, podría suministrar al complejo deportivo y también al instituto Galileo Galilei y al cuartel de la Guardia Civil. Todo ello supondrá un ahorro económico importante, ya que solo el consumo energético anual de la piscina «supera los 200.000 euros».

Ese impacto económico se apoya en un avance tecnológico que ha destacado entre más de 700 propuestas que han solicitado fondos del programa Life de la Comisión Europea, que financiará el 49,4% de los más de 1,7 millones en los que está presupuestado el proyecto de Navia, denominado Life Biobale. No en vano, será la primera vez que se utilice «biomasa de gran granulometría, como son las pacas forestales, sin ningún tipo de tratamiento previo», la firma coordinadora del consorcio Tuinsa Norte, encargada de la fabricación de la caldera.

Exportación tecnológica

Por esto, la entidad considera que la actividad de la planta generará «un efecto llamada que facilitará la transferencia de la tecnología a otras regiones europeas que, al igual que Asturias, cuenten con abundantes recursos forestales». Ante esta convicción, el Ayuntamiento de Navia se ha comprometido a mostrar la instalación a los interesados en conocer su tecnología.

Otro de los beneficios relacionados con el arranque de la planta, anunciado para mayo de 2017, es que «fomentará la realización de operaciones silvícolas de limpieza de montes que son clave para reducir el riesgo de incendios forestales, acrecentado por el calentamiento global del planeta», a cuya mitigación contribuirá con «un ahorro en la emisión de gases de efecto invernadero de 1,3 toneladas anuales».

Así, el proyecto se enmarca en la acción 'Lucha contra el cambio climático. Implementación y demostración de tecnologías para energías renovables de pequeña escala (menos de 10 megavatios)' del acuerdo de Lisboa. La validación ambiental correrá a cargo de la Fundación Prodintec, que forma parte del consorcio promotor al igual que la empresa de ingeniería Idesa, responsable de desarrollar los componentes del ciclo de potencia.

 

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