Los vertidos de Belmonte, en el punto de mira

«Ante la reducción de la rentabilidad de la explotación, parece dudoso que la compañía ponga freno a sus vertidos»

Orvana ha subrayado su apuesta por la mina de Boinás con una inversión de 1,5 millones de euros en una planta de ósmosis inversa, «la mejor técnica disponible para el tratamiento de aguas». Anunciada tras conocerse los vertidos contaminantes al río Caúxa, la compañía dice que «está en fase de puesta en servicio». Frente a esto, la Coordinadora Ecoloxista apunta que «ante la reducción de la rentabilidad de la explotación, parece dudoso que la compañía ponga freno a sus vertidos» y reclama medidas a las administraciones.