Los alumnos de Cerredo piden el Bachillerato para su comarca

Algunos de los alumnos afectados, ayer, a las puertas del colegio José María Suárez, de Cerredo. /
Algunos de los alumnos afectados, ayer, a las puertas del colegio José María Suárez, de Cerredo.

Los estudiantes, cuyo centro de referencia es Villablino, pierden varias semanas de clase al año por la nieve

LIDIA ÁLVAREZCERREDO

Hasta dos meses sin clase han llegado a pasar los alumnos del concejo de Degaña que se ven obligados a cursar Bachillerato en Villablino (León). Esto año ya van tres semanas. La nieve impide, un buen número de días, cruzar el Alto de la Collada que comunica con la provincia vecina y el transporte escolar, subvencionado por la Junta de Castilla y León, no presta su servicio si las circunstancias son adversas.

Por este motivo, muchos alumnos se han visto obligados a repetir por la pérdida de clases. A esto hay que sumar que cursar Bachillerato en León supone examinarse de la PAU allí, y en más de una ocasión ha habido conflictos para luego matricularse en la Universidad de Oviedo. Bajo estas circunstancias, muchas familias deciden marcharse a vivir fuera cuando sus hijos terminan la ESO, con la consiguiente pérdida de población del municipio. Es el caso de María González Blanco, alumna de cuarto, cuya primera opción es irse a vivir a Gijón el año que viene. Y eso en el mejor de los casos, otros optan por abandonar los estudios.

La asociación de padres del colegio José María Suárez, de Cerredo, el mayor del concejo, lleva tiempo luchando para que se implante el Bachillerato en el centro. Apuntan que el centro cuenta con profesorado de Secundaria suficiente y que solo sería necesario ampliar la media jornada de algún profesor a completa. Tampoco hay problemas de aulas.

La respuesta negativa de la Consejería de Educación se basa en tres puntos: Que hay poco alumnado; que no tendrían acceso a un amplio abanico de optativas, lo que supondría «discriminación»; y, para terminar, en la carta remitida a la asociación se asegura que «el problema no es económico», pero que surgen dudas en cuanto a cómo denominar administrativamente a un centro que abarca desde Infantil hasta Bachillerato.

La asociación rebate todos estos argumentos. Defiende que ya hay un precedente, el colegio Carlos Bousoño de Boal, con esa oferta educativa y donde el Bachillerato se mantuvo con muchos menos alumnos que los interesados en cursarlo en Cerredo. Y es que, además de los catorce alumnos que este año terminan la ESO, estarían los que en este curso hacen primero de Bachillerato en Villablino. Otro grupo ha abandonado los estudios, pero los retomaría de implantarse en Cerredo. Sobre la «supuesta discriminación», entienden que «eso es lo que tenemos ahora, al vernos obligados a ir a clase fuera de Asturias y a sufrir riesgos en la carretera».

El próximo miércoles llevarán su petición, acompañada de más de 500 firmas de apoyo, a Oviedo, con una concentración ante la Consejería.