Alerta en el río Eo tras romper una tubería de un foso de purines

Los purines afectan al río Ouria, que desemboca en el río Eo. / E. C.
Los purines afectan al río Ouria, que desemboca en el río Eo. / E. C.

Tras el accidente en una ganadería de Guiar se aconseja evitar tanto los baños como la actividad empresarial en el río y las playas colindantes

BELÉN G. HIDALGOVEGADEO.

Un accidente en un foso de purines de una ganadería ubicada en la localidad de Guiar, en el concejo de Vegadeo, ha puesto en alerta al río Eo. Según las primeras informaciones, todo parece indicar que en la noche del viernes se rompió el colector de salida del depósito en el que se recogen los purines. La alerta saltó en la mañana de ayer, cuando se percataron de que el nivel de purines de la balsa había bajado. La balsa, que tiene una profundidad de 27 metros por 12 de ancho, perdió aproximadamente un metro de purín.

Se estima que se habrían vertido más de 400.000 litros sobre el arroyo Ouria, que vierte sus aguas al Eo. A última hora de la tarde, el vertido ya bajaba a la altura de Abres.

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Tras el accidente medioambiental, las autoridades locales han aconsejado evitar tanto los baños como las actividades empresariales en la desembocadura del Eo, así como en las playas colindantes. No obstante, el alcalde de Vegadeo, César Álvarez, quiso tranquilizar a la población y aseguró que «no hay afectado ningún manantial de aguas de abastecimiento», ni municipal ni privado. Eso sí, hizo un llamamiento a la prudencia mientras se «se está trabajando para atajar cualquier problema más» y pidió respetar las indicaciones que se vayan facilitando conforme se conozcan nuevos datos sobre el alcance de los vertidos.

Por su parte, el alcalde de Castropol, Francisco Vinjoy, estudiaba en la tarde de ayer mantener cerradas al baño hoy todas las zonas de la ría del Eo, incluida la playa de Arnao, por «posible contaminación del agua».

El tratamiento de purines y su afección en los ríos mantiene en alerta a las autoridades y colectivos ecologistas. Así, en abril, desde la Coordinadora Ecologista de Asturias se denunció un vertido de purines al río Negro, a la altura de Concernoso, en Valdés. El colectivo alertó a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico de que la zona donde se encontró el material estaba próxima a la captación que abastece de agua potable a Luarca y su entorno, con el consiguiente riesgo sanitario que supone para la población. Según indicó el colectivo, los residuos ganaderos en la zona occidental generan todos los días 3.000 toneladas de purines.