Alertan de nuevos vertidos de purines en el río Negro

Alertan de nuevos vertidos de purines en el río Negro

Los ecologistas han presentado una denuncia ante la Confederación al ser la fuente del abastecimiento de agua potable de Luarca

DAVID SUÁREZ FUENTE CONCERNOSO (VALDÉS).

Un nuevo vertido de purines se ha localizado en el nacimiento del río Negro en la braña de Concernoso en el concejo de Valdés. Así lo ha denunciado ante la Confederación Hidrográfica del Cantábrico la Coordinadora Ecologista de Asturias, quien critica que estos residuos ganaderos se depositen en una zona con más de un 20% de pendiente, en un lugar que «afecta a la calidad del agua», afirma el portavoz del colectivo, Fructuoso Pontigo.

Aguas abajo en este río está situada la captación de Paladeperre, que abastece a la población de Luarca y sus alrededores, «lo que puede generar un problema sanitario a miles de personas», subrayan.

Los ecologistas creen que este suceso está relacionado con la planta de purines de Navia, que «ha dejado de recoger estos residuos ganaderos desde hace semanas». Pontigo apunta que desde 2017, cuando se puso en funcionamiento esta instalación, no se habían producido nuevos vertidos en la zona. Esta planta, gestionada por Biogastur y con financiación de la Central Lechera Asturiana, tiene autorizados, además de los purines, el tratamiento de otros residuos como gallinaza, lodos de industrias lácteas, bagazo de manzana, residuos de corteza o lodos de aguas residuales.

El vicepresidente de la Asociación de Vecinos Virgen de Belén, el ganadero Juan Carlos Feito, explica que los ganaderos de esta parroquia «están atados de pies y manos». Y es que la empresa les había dejado de recoger el purín en el mes de febrero, hasta el pasado 6 de abril, cuando volvieron a recogerlo «por un conflicto en la empresa». Este ganadero cree que el Principado debería habilitar ciertas zonas donde poder regar con purines, en concreto propone zonas de monte alejadas de río, «para regar con cañón», y que el residuo quede esparcido. De todos modos Feito se muestra crítico con este hecho. «Hay unos límites, el purín al río no se puede tirar», critica. El colectivo vecinal está muy concienciado con el medio ambiente y cada año organiza, en colaboración con Cogersa, una limpieza para retirar plásticos y residuos del cauce del río. Asimismo llevó a cabo diversas charlas medioambientales, que no acaban de surtir efecto entre los vecinos.

Daños sanitarios

La coordinadora alerta del peligro de estos residuos, que además de generar malos olores en el entorno donde han sido depositados, exponen a los colindantes a posibles irritaciones o daños debido a las nitrosaminas, que son «potencialmente cancerígenas», y detallan patógenos como salmonella, mycobacteriumtuberculosos, leptospira, yeersinia, campylobacter, erysipelothris, listeria o treponema, que pueden contener estos residuos.

Purines que mezclados con el agua del río acaban en las playas de Luarca, que en agosto de 2018 sufrieron un episodio de contaminación y que tuvieron que ser cerradas a los bañistas. El problema surgió cuando en uno de los controles semanales se detectaron residuos fecales.