Belmonte crea cantera de arqueólogos

Los alumnos trabajan bajo la supervisión de profesores y arqueólogos. /  B. G. H.
Los alumnos trabajan bajo la supervisión de profesores y arqueólogos. / B. G. H.

31 alumnos buscan restos del monasterio de Santa María de Lapedo, del siglo XI, bajo la supervisión de varios expertos

BELÉN G. HIDALGO BELMONTE DE MIRANDA.

No juegan a ser arqueólogos. Lo son. 31 alumnos del colegio público de Belmonte de Miranda trabajan estos días en una excavación arqueológica para recuperar los restos del monasterio de Santa María de Lapedo, del que aún se conservan vestigios en la villa. Se encuentran en el espacio conocido como El Convento, donde trabajan bajo la dirección del arqueólogo de la Universidad de León Pablo López Gómez, que asegura estar «muy contento» con su equipo.

«Con estas primeras catas se pretende hacer una primera valoración para saber qué es lo que se conserva del monasterio. Después de la desamortización los restos fueron desperdigados por todo Belmonte», explicó López, citando como ejemplo la cárcel, que se levantó con las piedras del monasterio. Su objetivo pasa por determinar el estado de lo que se conserva bajo tierra.

Para hallar esos vestigios cuenta con el apoyo del equipo de pequeños arqueólogos de colegio belmontino. «Se trabaja en grupos. Unos excavan, otros criban y otros se encargan del diario», detallaba Borja Menéndez. Con las tareas distribuidas, son ya varios los hallazgos. «Hemos sacado dos dientes, cerámica, ladrillos, tejas, cal...», explicó Noé Fernández. Saben que trabajan en el muro de la iglesia y tienen muy presente la leyenda que relataron los vecinos del pueblo, a quienes entrevistaron para conocer más sobre el monasterio. «Dice que el abad está aquí enterrado y tiene un anillo», relataba Nemesio Fernández. Todos han aprendido que los vestigios «hay que entregarlos a Patrimonio, para que todo el mundo los conozca».

A lo largo del curso los escolares trabajaron en un taller de arqueología forense para conocer los secretos ocultos en los huesos y han aprendido a usar la tecnología 3D para estudiar los materiales arqueológicos, así como una base de datos para documentar los restos del monasterio. Todo ello dentro del proyecto 'ConCiencia Histórica', que surge de la colaboración entre el grupo de investigación LLABOR, que dirige la profesora de la Universidad de Oviedo, Margarita Fernández Mier, junto al centro educativo y el Ayuntamiento.