Caen dos falsos revisores de la luz que amenazaban y robaban a mayores

Unas gafas sin cristales utilizadas por uno de los estafadores. / GUARDIA CIVIL
Unas gafas sin cristales utilizadas por uno de los estafadores. / GUARDIA CIVIL

Fueron identificados por la Guardia Civil en un control; lograron huir, pero dejaron su documentación en manos de los agentes

BELÉN G. HIDALGONAVELGAS (TINEO).

Primero escaparon de la Guardia Civil. Más tarde acudieron a un cuartel para interesarse por sus documentos de identidad, los mismos que se habían quedado los agentes cuando éstos localizaron su vehículo y procedieron a identificarlos. Así transcurrió el operativo con el que el Instituto Armado logró detener a un hombre y una mujer que, haciéndose pasar por técnicos de una empresa de suministro eléctrico, accedían a las viviendas y amenazaban a sus víctimas, gente de avanzada que vivía sola y en casas aisladas, para revisar las instalaciones. Si desconfiaban y no accedían a sus peticiones, amenazaban con cortarles la luz.

La voz de alarma saltó en la localidad tinetense de Navelgas el pasado 22 de agosto. La pareja de supuestos revisores pidió a una mujer una factura de luz acabaron recorriendo toda la casa de la que se llevaron dinero en efectivo y una tablet. A esta denuncia se sumó otra en Rellanos (Tineo), dos en Llinera-Villayón, dos en Ibias y Grandas de Salime. El 'modus operandi' se repitió a finales de agosto, si bien utilizaban diferente atrezzo para evitar ser identificados.

Gracias a la colaboración ciudadana se puso en marcha un operativo de investigación. La Guardia Civil interceptó el vehículo que los arrestados empleaban en sus visitas y contaban, además, con su descripción. Cuando los agentes procedieron a identificar a los ocupantes, a los que solicitaron sus respectivos documentos nacionales de identidad, éstos emprendieron la huida. Entonces la Benemérita descartó iniciar una persecución por el peligro que entrañaba y optó por poner en alerta a las comandancias limítrofes y a la Central Operativa de Servicios. Eso sí, se quedó la documentación.

Los investigadores comprobaron que los sospechosos tenían antecedentes policiales por hechos similares. El hombre, que utilizaba unas gafas sin cristales para disimular su aspecto, sumaba cerca de un centenar de hechos delictivos. Además, la persona que conducía lo hacía con el permiso retirado, por lo que al delito de estafa y hurto se le añadió otro de delito contra la seguridad vial.

Tras la huida, el nuevo operativo dio resultados en la localidad pontevedresa de Caldas de Reis. Los falsos revisores se personaron en este cuartel para interesarse por sus documentos de identidad. Fue entonces cuando fueron detenidos y, una vez que se instruyeron las diligencias oportunas, fueron puestos a disposición judicial.

La Guardia Civil pide a los ciudadanos que extremen las precauciones y desconfíen en casos similares con ofertas suculentas, pero sobre todo, inciden en que ante cualquier conducta sospechosa contacten con el teléfono de atención al ciudadano.