Lastra asegura que el túnel de Rañadoiro «no tiene ningún daño estructural»

El revestimiento dañado del túnel de Rañadoiro. /E. C.
El revestimiento dañado del túnel de Rañadoiro. / E. C.

La actuación de emergencia terminará en un mes y supondrá una inversión de 40.000 euros

BELÉN G. HIDALGO

El consejero de Infraestructuras, Fernando Lastra, ha visitado esta mañana la actuación de emergencia que se está llevando a cabo en el túnel de Rañadoiro, en la AS-15, que comunica los concejos de Cangas del Narcea y Degaña. «No tiene ningún daño estructural. Estamos actuando sobre el revestimiento», indicó Lastra, lanzando un mensaje de tranquilidad al usuario. «Habrá molestias el tiempo que dure la reparación que se está ejecutando y el estudio más amplio que tendrá como cometido abordar el conjunto del túnel para mayor seguridad y tranquilidad», apuntó el consejero. El Principado prevé un refuerzo del revestimiento en todo el túnel, una actuación cuyo presupuesto oscila entre los 150.000 y 200.000 euros.

Por su parte, el director general de Infraestructuras, José María Pertierra, explicó que los elementos de sostenimiento se mantienen en perfectas condiciones y, por tanto, el daño se restringe únicamente a las láminas de revestimiento. «Se está reforzando esa fijación a la gunita que reviste el interior del túnel», apuntó. «Se está estudiando cuál es la mejor solución para reforzar esa fijación y qué zonas en concreto a lo largo del túnel», subrayó. Esta actuación supone una inversión de 40.000 euros y se prevé que en el plazo de un mes quede restablecido el tráfico en ambos sentidos. En la actualidad, el tráfico en el túnel permanece regulado por dos semáforos y se limitó la velocidad a 40 kilómetros por hora.

La causa del desprendimiento de la lámina de revestimiento, según indicó Pertierra, se debería a «la relajación en los pernos de anclaje de la lámina que la fijan a la capa de gunita con el paso del tiempo y el agua». Así, al ceder esos pernos la lona abomba y va depositándose el agua y, cada vez, abomba más. Cuando rompe la lona, por el efecto chimenea del túnel, se va desprendiendo longitudinalmente. En la actualidad se está trabajando en dos puntos concretos, de unos 50 metros de longitud.