Cangas del Narcea reabre su piscina once meses después de la explosión

Una monitora, ayer, en la piscina municipal de Cangas del Narcea, tras la reapertura. / E. C.
Una monitora, ayer, en la piscina municipal de Cangas del Narcea, tras la reapertura. / E. C.

El importe de las obras ascendió a 277.000 euros, de los cuales el seguro pagó 241.000 al incluir el proyecto mejoras

DAVID SUÁREZ FUENTECANGAS DEL NARCEA.

Los usuarios de la piscina municipal canguesa pudieron ayer zambullirse de nuevo en sus aguas, once meses después de la explosión pirotécnica del 21 de julio de 2018 que dejó totalmente destrozada la instalación.

La explosión afectó a 640 viviendas y cogió de lleno a la piscina municipal, que está situada a veinte metros de la colocación de las máquinas de voladores y artefactos pirotécnicos. Causó cuantiosos destrozos en los ventanales, cierres, puertas, ventanas y en todo el interior: recepción, gimnasio, sauna, vestuarios y piscina. También se vio dañada la instalación eléctrica, climatización y la parte de fontanería.

Reparación que ha tenido un coste de 277.000 euros, de los cuales el seguro se hizo cargo de 241.000 euros, ya que «se hicieron trabajos a mayores», explicó el alcalde, el socialista José Víctor Rodríguez. En detalle se «quitaron humedades existentes y se compraron nuevas taquillas». El regidor calificó estos trabajos como «minuciosos y complicados y creo que su reapertura supone recuperar la joya de la corona de las instalaciones deportivas de Cangas». Rodríguez alabó el trabajo de la empresa con la reconstrucción de la instalación porque «fueron muy minuciosos y añadieron nuevas mejoras con el visto bueno del Ayuntamiento», recalcó. Las obras comenzaron a mediados de marzo y contaban con un plazo de ejecución de tres meses. El equipamiento se mantuvo cerrado desde la explosión.

Los usuarios acudían ayer muy contentos tras la reapertura de la piscina, una fecha que esperaban con ansias tras casi un año sin poder utilizarlas, al haber sido este el edificio público el más afectado por la explosión.

La piscina abrió con una semana de retraso tras encontrarse durante los trabajos con un problema en el llenado de uno de los dos vasos y calentar el agua hasta la temperatura adecuada, ya que una de las calderas no combustionaba correctamente. Además, tuvieron que esperar a que llegasen los resultados de las analíticas del agua -que fueron correctas- para poder abrir la instalación al completo para el disfrute de los cangueses en esta semana de puertas abiertas.

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