Cangas revisa las grietas del vial próximo a la AS-29 donde se produjo el argayo

El alcalde de Cangas del Narcea, con la ingeniera de Obras, en la zona del desprendimiento. / E. C.
El alcalde de Cangas del Narcea, con la ingeniera de Obras, en la zona del desprendimiento. / E. C.

El Ayuntamiento pedirá al Principado una actuación de urgencia si las fisuras de la carretera aumentan en las próximas 72 horas

DAVID SUÁREZ FUENTE

El Ayuntamiento de Cangas del Narcea está revisando las grietas que aparecieron en la carretera de Abanceña, próxima a la AS-29, en Yema, donde se produjo el argayo que el pasado jueves cortó el tráfico por la carretera general entre Cangas del Narcea e Ibias.

El alcalde, el socialista José Víctor Rodríguez, visitaba ayer la zona acompañado por la ingeniera de Obras Públicas del Consistorio, Ana García, y de técnicos de la Consejería de Infraestructuras, para comprobar el estado del desprendimiento, del que ya se han retirado cerca de 800 toneladas de piedras y tierra.

El regidor anunció que «habrá que esperar 72 horas para comprobar que las grietas no van a más» y explicó que el Ayuntamiento ha tapado las grietas para intentar que no vuelvan a aparecer. Si lo hacen, el equipo de gobierno pedirá al Principado una actuación de carácter urgente para contener el talud y evitar que la roca se siga desprendiendo. Si las grietas no vuelven a aparecer, el regidor se comprometió a mejorar la carretera con una capa de asfalto.

De todos modos, el alcalde no descarta solicitar a la Consejería que se estudie el poner mallas de contención que eviten que las rocas se caigan sobre la carretera del Coto. Ante la falta de vegetación en las zonas altas tras los incendios, «hacen que el agua se meta entre las rocas y al congelarse las rompe», dijo Rodríguez. El regidor cree que hay ciertas zonas más vulnerables donde sería necesario este tipo de contención para evitar que las rocas se desprendan sobre la vía.

El Principado contrató de manera urgente a la empresa canguesa Excavaciones Santiso y durante la jornada de ayer se afanó en retirar las rocas de la vía, que permanece abierta con un paso alternativo regulado por semáforos desde la noche del jueves, cuando se produjo el desprendimiento. De esta manera se evita que los vehículos tengan que coger la carretera de Degaña o la alternativa por el Connio para ir a sus casas.