Cinco argayos cortan el corredor del Narcea en Fondos de Vega, Degaña

Toneladas de barro y piedras fueron arrastradas sobre la carretera degañesa tras una tormenta. / E. C.

Una fuerte tormenta a mediodía arrastró más de 300 toneladas de lodo y escombros. «Cada vez es peor y nadie hace nada», lamentan los vecinos

BELÉN G. HIDALGOFONDOS DE VEGA.

La historia se repite: con cada tormenta, el lodo anega de nuevo la localidad degañesa de Fondos de Vega. Ayer volvió a ocurrir. No es la primera vez y los vecinos temen que tampoco sea la última. A mediodía, una fuerte tormenta dejó hasta cinco argayos en diferentes puntos de la carretera AS-15, entre los kilómetros 88 y 90 del conocido como Corredor del Narcea, que cortaban al tráfico la vía, principal eje de comunicación de la comarca suroccidental. «Llovió mucho durante una hora y el río empezó a bajar el río como chocolate», indicó Ciriaco García, vecino de Fondos de Vega.

La Guardia Civil intervino en la zona afectada por los derrumbes de material sobre la vía. De hecho, fueron los propios agentes del Instituto Armado quienes completaron el trayecto de los tres alumnos de Fondos de Vega que regresaban del colegio público de Cerredo en transporte público cuando uno de los argayos se cruzó en su camino.

Pasadas las 17.30 horas, un operario que conducía un vehículo con pala se afanaba en la retirada de las 300 toneladas de sedimento del argayo de mayor entidad, que llegó ocupar los dos carriles de la vía. El objetivo de los trabajadores de la consejería de Infraestructuras era retirar el material de, al menos, uno de los carriles para reabrirlo al tráfico. A la significativa cantidad de escombro depositada sobre el asfalto, se sumó la densidad del lodo, que tornaba más complicada la retirada del material.

Finalmente, a última hora de la tarde, según informó el Ayuntamiento, quedaba abierto al tráfico un carril «solo para emergencias. Es recomendable buscar vías alternativas. La carretera continúa cortada por seguridad», reiteraba el Consistorio degañés haciendo un llamamiento a la prudencia ante el peligro que entraña la situación de la ladera.

Duante toda la tarde, los vecinos siguieron de cerca las labores de los trabajadores que ejecutan las obras para el saneamiento de Fondos de Vega, quienes trataban de recuperar los materiales que tenían a orillas de la carretera y que se encontraban cubiertos de sedimento.

«Habrá un adesgracia»

«Fincas tapadas, caminos cortados, socavones... Cada vez es peor y nadie hace nada. Tenemos el mismo problema con cada tormenta», lamentó Ciriaco García, quien recordó que los incendios de octubre de 2017 dejaron el terreno totalmente erosionado y sin cobertura vegetal. En mayo y agosto de 2018 el lodo llegó a anegar la nave de un vecino.

Por todo ello, el regidor degañés, Óscar Ancares, urge a las diferentes administraciones a tomar medidas para paliar esta situación y apela desde la dirección general a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico. «Por ahora han sido solo daños materiales, pero cualquier día habrá una desgracia y a ver quién se hace responsable», advierte.