La Confederación Hidrográfica estudia cómo restaurar los cauces de Gillón

La balsa con agua residual de la explotación minera ubicada en la zona de Coto. /  B. G. H.
La balsa con agua residual de la explotación minera ubicada en la zona de Coto. / B. G. H.

Se trabaja en un proyecto que prevé intervenir sobre 800 metros en los arroyos de La Braña y La Raíz

BELÉN G. HIDALGO CANGAS DEL NARCEA.

La Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) mantuvo ayer una reunión con la Dirección General de Biodiversidad en la que se abordaron aspectos técnicos relativos a la restauración de los cauces fluviales afectados por la actividad minera ya abandonada de Antracitas de Gillón. Según explicó la Confederación, se está ultimando el proyecto para llevar a cabo dicha actuación. No obstante, matizaron que «el proyecto aún no está licitado y que la ejecución depende de la tramitación ambiental».

Precisamente estos requisitos medioambientales que debe contemplar el proyecto fueron objeto de l encuentro entre ambas partes. «El proyecto no está perfilado. Al ser una zona protegida, se está ultimando y analizando la viabilidad ambiental de las actuaciones que plantea», puntualizaron desde el organismo, haciendo referencia a que las zonas afectadas por la explotación minera se encuentran en el entorno del río Gillón, dentro del Parque Natural de Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias.

Las obras de restauración prevén intervenir sobre 800 metros y se centrarán en los arroyos de La Braña y La Raíz, donde hasta 2005 desarrollaba su actividad la empresa minera Antracitas de Gillón. Una sentencia de la Audiencia Nacional obligó a la Confederación Hidrográfica a responder subsidiariamente. Para la Asociación de Vecinos y Amigos del Valle de Gillón-Fuentes del Narcea este proyecto de restauración no resulta suficiente. «Hasta que no se haga todo como tiene que ser la restauración para nosotros no existe», afirmó de forma contundente el presidente del colectivo, Segundo Menéndez. Recordó que los vecinos exigen la recuperación integral de todo el valle del río Gillón que explotó la empresa minera. «Es una parte, la que se corresponde con la demanda que ganamos en la Audiencia Nacional. Las actuaciones que se hagan van a estar vigiladas y tienen que hacerse dentro de los parámetros que exigimos», advirtió Menéndez sin quitar el dedo del renglón.

El colectivo vecinal dividió la denuncia en dos fases y exigen también la recuperación de la zona del grupo de Vega, de Coto, La Matiella y Subipiso 1 y 2.