«Tuvo que sufrir muchísimo, otro no hubiera aguantado dos noches perdido en el monte»

El helicóptero del 112, durante el rescate de Alejandro Villa. / SEPA

La mujer del desaparecido en Tineo el domingo, que se recupera en el HUCA tras un complejo rescate, dice que «quedó atrapado en una especie de cueva»

B. G. HIDALGO / C. PÉREZ TINEO.

«El susto nos lo llevamos nosotros, él es una persona muy dura. La mujer del ovetense Alejandro Villa, de 57 años, desaparecido desde la tarde del domingo y que fue localizado ayer tras pasar dos noches solo en el monte, respiraba más tranquila tras un complicado rescate. Su marido ha quedado ingresado en el HUCA, con un pie afectado por la hipotermia, pero su vida no corre peligro.

Todo empezó el domingo, cuando la familia de Villa se extrañó al ver que no regresaba a Bustellín, el pueblo tinetense del que salió rumbo al castro de Veneiro, en Calleras. Un día y medio después, con dos noches de por medio, el helicóptero de Bomberos de Asturias lo rescató en el monte de Llaneces de Calleras, donde su pie se quedó atrapado en una especie de cueva, en un lugar de difícil acceso y sin cobertura telefónica.

Para liberarlo fue necesario recurrir a la grúa. «Iba a hacer una ruta de unas tres o cuatro horas, pisó donde no tenía que pisar y se quedó allí atrapado cuando volvía a casa», relató su esposa. «Es una persona muy dura. Otro no aguantaría allí dos noches. Tuvo que sufrir muchísimo. Aunque ahora está con ganas de bromas», decía tras indicar que su marido permanece estable y continúa ingresado en el HUCA, al que llegó con síntomas de hipotermia y daños en la pierna. «Se encuentra bien, con algunos arañazos por los arbustos y el pie derecho un poco fastidiado y amoratado por la hipotermia, pero bien», aseguró también su hija.

El operativo de búsqueda se inició el domingo, cuando los familiares denunciaron su desaparición ante la Guardia Civil. El lunes se incorporaron al dispositivo la Unidad Canina, el Grupo de Rescate Especial de Intervención en Montaña y los bomberos con el helicóptero del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias. El rastreo, que contó con la aeronave de la Guardia Civil, se suspendió a las seis de la tarde.

Sin embargo, la llamada de Raquel Garrido, vecina de Llaneces de Calleras, volvió a poner en marcha a los efectivos. «Escuché voces que pedían ayuda. Sabíamos que había un señor desaparecido y llamé al 112», recordó esta ganadera tinetense. «Estaba dando de comer a los terneros cuando sentí los gritos. Entré a la cuadra y paramos las catadoras para asegurarnos antes de llamar», contó. Eran las 20.30 horas del lunes. Poco después los gritos cesaron. Llegaron los bomberos y la Guardia Civil y Raquel Garrido les indicó de dónde podrían llegar esas voces. Se cerró una zona de búsqueda por la zona de Paniceiros.

«No sé cómo llegó hasta allí»

La colaboración ciudadana resultó «fundamental» para dar con el paradero de Villa. La llamada de Garrido reorientó la búsqueda en la que Alberto Castro, otro vecino, también fue clave. «Les indiqué el camino porque conozco bien la zona y es un poco lioso y complicado. Llegamos muy cerca el lunes por la noche, como a 500 metros, pero el hombre ya no pedía ayuda. Se debió quedar dormido», explicó Castro, tras reconocer que nunca había llegado hasta la zona en la que aparecería después el ovetense. Con su colaboración, los bomberos pudieron rastrear el lugar. «No sé cómo llegó hasta allí», apuntaba. A primera hora de la mañana de ayer volvieron a escucharse voces. En este caso fue uno de los once bomberos del dispositivo que permaneció desplegado toda la noche, junto con la Unidad Canina, la Guardia Civil de Navelgas y voluntarios de Protección Civil de Tineo, quien las oyó. Fijaron la posición con el GPS. Estaban a 80 metros, aunque tardaron veinte minutos en llegar a Villa. «Fue un accidente», decía su mujer.

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