«El estigma sigue, pero hoy en día ser vaqueiro es casi un título nobiliario»

Jesús Landeira, en Luarca, tras dejar el Consejo Rector / B. G. H.
Jesús Landeira, en Luarca, tras dejar el Consejo Rector / B. G. H.

Deja su cargo en la Vaqueirada «mejor que nunca» y reclamando la mejora de los accesos al campo y aparcamientos

BELÉN G. HIDALGO VALDÉS.

Pese a que por sus venas no corre sangre vaqueira, recuerda su vida ligada al Festival Vaqueiro, una tradición de más de sesenta años de historia. Jesús Landeira (Luarca, 1947), quien fuera alcalde de Valdés entre 1987 y 2003, abandona la presidencia del Consejo Rector de la Vaqueirada, a la que llegó tras la muerte de Carmina, en 2015.

-¿Por qué deja la presidencia?

-Por dos motivos. El primero es que no soy vaqueiro y siempre prediqué que los vaqueiros deben ser los partícipes. Lo estamos empezando a conseguir, por eso hay que dejar paso a los que llegan con ímpetu. Además, no fui capaz de conseguir la unión de todas las asociaciones que hay en torno a la cultura vaqueira. Hace falta que se unan y el Consejo Rector sea la argamasa de todas esas actuaciones.

Más información

-¿Cuál fue la mayor dificultad que tuvo que superar?

-Carminina llevaba muchas cosas personalmente y tras su muerte fue difícil continuar. Eso me hizo abrir la asociación y buscar colaboradores que se comprometieran para que si alguien falta, no se encuentre el vacío que nos encontramos. También me decían que el Consejo estaba politizado. Ojalá todos los grupos políticos defendieran la Vaqueirada.

-¿Cómo se encuentra ahora mismo el festival?

-Sinceramente, lo dejo mejor que nunca. Este año va a ser crucial. El festival sin el apoyo de los ayuntamientos no puede salir adelante y el nuevo Consejo tendrá que negociar de nuevo con las corporaciones su compromiso con el festival.

-¿Qué asignatura pendiente le queda a la Vaqueirada?

-El campo de la fiesta necesita una inversión en infraestructuras importante. Intenté que lo financiaran los ayuntamientos a través de programas como el Leader, pero no lo logré. Haría falta un buen escenario para las actuaciones y mejorar los servicios, los accesos y, sobre todo, los aparcamientos. No sé por qué son tan tacaños.

-¿Se acabó con el estigma que pesaba sobre los vaqueiros?

-Sigue presente, pero menos. Ahora todos se sienten orgullosos de serlo y hoy en día ser vaqueiro es casi un título nobiliario.

-¿Qué consejo daría al nuevo consejo rector?

-Les pediría que se dejen llevar por la tradición. Lo tradicional es siempre el fundamento del futuro y para conquistar el futuro hay que tener el poso de la tradición. Les deseo todo el éxito del mundo.

 

Fotos

Vídeos